Al que está solo. Al que recién se
separó y no pasa estas fiestas con sus hijos. Al que acaba de perder a
alguien. Al que recibió un mal diagnóstico. Al que sufre por amor. Al
que perdió un trabajo.
Las vidrieras se visten de rojo, verde y
dorado, las góndolas ofrecen sidras y turrones. Los balcones se visten
de fiesta, los árboles adornan las casas, hay bullicio...
Y cuando hay tanto ruido afuera parece que el dolor se hace más evidente y genera la sensación de que sos el único que la pasa mal.
No compres la impostura de la felicidad. Ser feliz no es salir
corriendo a comprar lo que no podés, a reunirte con quien no querés, a
comer hasta estallar y tomar hasta desmayarte. No se juega la lealtad en
un día porque tu hijo no puede cenar con vos o porque tu hermana eligió
la familia de tu cuñado. No estés tironeado, no se puede estar en todas
partes.
Hacé lo poco que puedas, a tu medida, a la medida de tus posibilidades. Pasala con quien elijas, sin apuro. liviano, sobrio.
Olvidate de la publicidad que te muestra la ilusión de familias y parejas perfectas. Elegí lo que tengas ganas, lo que quieras.
Pero sobre todo sé agradecido con el universo por lo que día a día te da. ¡Seamos felices!"
domingo, 6 de noviembre de 2022
QUIERO HABLARTE A TI (Por Carolina Llonch)
(Anónimo)
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