jueves, 22 de diciembre de 2022

CUENTO DE NAVIDAD El Arbol (Por Cristina Brunasti)

 Cuentan que había una vez un árbol, que tenia la extraña peculiaridad de que cada vez que le brotaba una hoja verde y llena de vida, al mismo tiempo y en dirección opuesta le brotaba otra negra y sin fuerza. El árbol sentía la vida que le proporcionaba tener hojas verdes, pero no alcanzaba a comprender el porqué de las negras que las sentía como un lastre.Porqué su naturaleza vegetal no se desprendía de tanta carga inútil? Y así crecía muy lento nuestro arbolito, gastaba demasiada energía rechazando con toda su madera e intentando comprender, y apenas tenia hojas y ramas.
En los arboles vecinos no se apreciaban hojas negras, y se lamentaba por ser tan diferente. Siempre tenia la esperanza de que un día empezarían a caerse las hojas negras, y ese era su único deseo.
Pero la vida le concedió otro regalo, la comprensión de que las hojas negras nunca se caerían. Al principio creyó morir y sufrió como nunca. Ese sufrimiento le hizo darse cuenta de que tiene más sentido intentar Aceptar que intentar comprender.Y eligió cambiar, decidió relacionarse con todas sus hojas de otra forma, al fin y al cabo, las hojas verdes que tenia, ahora se daba cuenta, eran preciosas, y cuanto mas Apreciaba y Agradecía a las hojas verdes, más crecían y más vigorosa se ponían, y a su lado como siempre , otra hoja negra, pero esta ya no le molestaban demasiado.
Y así empezó a crecer como nunca, su tronco , sus ramas, sus hojas negras y verdes...Parecía que más que el sol y el agua, era su apreciación lo que lo hacia crecer, y empezó a echar ramas enormes que se abrían al cielo y que se llenaban más y más de hojas verdes y negras. El árbol estaba que se salia de su copa, amaba tanto a sus hojas verdes, y había conseguido aceptar tanto a sus hojas negras, que creció como ninguno; y ya centenario, y sabiendo que la vida ya no le regalaría muchas más hojas, ni tiempo, tomó otra gran decisión: de alguna forma había empezado a tomar cariño a sus hojas negras, y decidió intentar Amarlas.
No sabía como empezar, nunca se había fijado en ellas, nunca las había mirado de verdad como a las verdes, pero se había propuesto amarlas completamente, tal y como eran, y miró como nunca antes lo había echo!! Y entonces se dio cuenta de que no tenía hojas negras, y de que lo que parecían hojas negras, no eran otra cosa que la Sombra de las verdes. Fue entonces cuando descubrió que no solo necesitaba las hojas para sobrevivir, sino su sombra que refrescaba las ramas y el tronco. Y su amor y agradecimiento por tanta comprensión, fue tan grande que ahora podía comprender más.
Comprendió que necesitaba crecer con hojas negras para para poder aceptar lo que no podía comprender; y amó como nunca a sus hojas verdes a las negras, a la sombra y a la luz. A todas las realidades presentes y a sus ilusiones pasadas, y la fuerza de ese amor obró el milagro: cada hoja negra que antaño rechazaba, ahora se transformaban en esferas de colores, y las sombras en luces de comprensión y brillo.
Y así permanece desde entonces, lleno de hojas de luz y colores, y con la estrella de la Comprensión en su copa como una eterna sonrisa.
Cuentan que cada año por navidad el espíritu del árbol se cuela en tu hogar, para darte de nuevo la oportunidad de elegir, DE AGRADECER LO QUE APRECIAS, DE ACEPTAR LO QUE RECHAZAS, y quien sabe si como el árbol, llegar a Transformarte para siempre en Luz y colores. Lo opuesto al Miedo es el Amor, pero aquello que todo lo abraza, no puede temer opuestos; MÁS ALLÁ DEL BIEN Y DEL MAL, ESTÁ EL AMOR QUE ABRAZA LOS OPUESTOS.

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