domingo, 2 de abril de 2023

LA ENERGÍA DE LA LUZ 2ª Parte (Por Jean Jacques Agnaud)

 Viene de la 1ª parte,     Se ha dicho que el desarrollo y la interrelación de la mente y el corazón son el propósito subjetivo de la manifestación. Buda y Cristo lo han demostrado, personificando el logro humano en cada una de estas líneas. La comprensión correcta y la relación de sus enseñanzas proporcionan la oportunidad de resolver todos los problemas humanos, zanjar la división de la antigua era entre Oriente y Occidente, y llegar a comprender de la paradoja de la vida.La vida es paradójica. En Oriente se dice que "la mente es el matador de lo real". Hemos llegado a comprender algo de esta verdad observando como el intelectualismo estrecho y la llamada lógica puede despojar a la vida de cualquier significado real. Sólo cuando la mente está bajo la influencia del amor puede ser verdaderamente iluminada y transformarse en un vehículo de revelación.De manera similar, el amor es ciego sin el poder equilibrador de la mente y la luz que dan sabiduría y comprensión.
El destino especial de la humanidad es convertirse en portadora planetaria de luz. La mente es la característica que distingue a la humanidad de otras evoluciones. Es la inteligencia que ha elevado al ser humano por encima del reino animal, y es responsable fundamentalmente por la posición dominante que la humanidad ocupa ahora en los mundos mental, emocional y físico.
El énfasis indebido puesto en el aspecto concreto y racional de la mente puede convertirla en "la matadora de lo real". Este proceso constituye un elemento peligroso en la situación mundial actual. La mente abstracta y el alma – el principio mediador de la conciencia misma – también debe funcionar y fusionar la luz de la sabiduría y la luz de la comprensión con la luz del conocimiento que es el don de la mente concreta. Estos tres aspectos de la luz – sabiduría, comprensión y conocimiento – conllevan tres aspectos de la energía del alma para el alma en todas las formas, a través de la mediación del alma del mundo.
La humanidad nunca ha tenido tanta necesidad de Portadores de Luz como hoy. Estamos entrando en un período único de oportunidad para toda la humanidad. Los problemas mundiales están siendo "sacados a la luz", desafiándonos a buscar soluciones a través del pensamiento inclusivo y universal.
Aquellos que desean servir como portadores de luz necesitan realizar tres cosas:
Cultivar la luz de la sabiduría, que es la luz que nos relaciona con la voluntad y el propósito de Dios, y que permite ver todas las cosas en su justa medida.
Desplegar la luz de la comprensión, luz que nos relaciona con el corazón y el amor de Dios y con la compasión del universo.
Desarrollar la luz del conocimiento que nos relaciona con la mente de Dios y que nos proporciona el control en los tres mundos de la evolución humana.
Cuando estos tres aspectos de la luz se despliegan en nosotros, podemos empezar a irradiar luz, por intermedio del alma del mundo, sobre el alma de todas las cosas. Así servimos. ( traductor google)

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