Una vez un hombre sabio dijo:
-“¿Cuánto pesa un vaso de agua?”
+”Poco maestro”.
-“¿Y si lo sujetas con el brazo extendido durante 1 minuto?”
+”Sigue pesando poco maestro”.
-“¿Y, qué pasa si lo sostienes una hora entera con el brazo extendido?”
+”Que me empezará a doler el brazo, y debido al cansancio, el vaso pesará más, maestro”.
-“Entonces ¿Si te pasas todo un día aguantando el vaso lleno de agua con el brazo extendido, que pasará?”
+”Que
el cansancio y el dolor me acabarán venciendo, desplomándose,
finalmente, mi brazo, al no poder seguir soportando el sufrimiento
causado por el peso del vaso”.
Entonces, el viejo maestro argumentó:
-“Lo
mismo pasa con los problemas, joven aprendiz, pensar en ellos un rato
está bien, intentando buscar una solución. Pero tiene que ser algo
pasajero, porque si dedicamos mucho tiempo a pensar en ellos nos
agobiaremos más de la cuenta (por lo general dándoles mil y una “misma”
vueltas dentro de la cabeza). Así, si estamos todo el día dándole
vueltas a los mismos problemas, estos, no sólo no desaparecerán, sino
que acabará por derrotarnos anímicamente. De este modo, igual que al
brazo que le acaba venciendo el peso de un simple vaso de agua, por el
mismo principio, centrar toda nuestra atención únicamente en los
problemas, estos, acabarán por vencernos”.
Sé pausado, piensa un rato en una posible solución, pero no dediques
demasiado tiempo al mismo problema o mismas cosas negativas, solo
conseguirás agobiarte más, y, eso nunca soluciona nada.
“Si tiene solución, para que te preocupas. Y, si no la tiene. ¿Por qué te preocupas?” A
veces tenemos que aceptar que la vida nos traerá cosas malas, desde a
engaños o manipulaciones, a llevarnos desengaños a una tragedia
emocional. Así, debemos ser conscientes que no podemos evitar el dolor.
Pero podemos elegir como lo vivimos o enfocamos. Esta vida, el qué no
evoluciona, acaba por extinguirse. La vida, es una evolución continua.
Hay que saberse adaptar. Los problemas como las dificultades nos obligan
a evolucionar. Las dificultades son la oportunidad de superarse a uno
mismo, nos obligan a salir de nuestra “zona cómoda”, pues es solo fuera
de esta, dónde empezamos a evolucionar. Cuándo la duda nos acecha,
buscando respuestas propias de este mundo que no entiendes, eso nos
conduce a buscarlas en nuestro propio interior, es el ego, nuestro gran
adversario a derrotar, el enemigo es fuerte, pues nos lo implanta tanto
la familia como la sociedad ya desde pequeñitos, nos dividen, nos
fragmentan como seres individuales. ¡Craso error! No fomentemos la
competitividad, debemos implantar la sociabilidad, ¡Todos somos todos!
Debemos fomentar el trabajo en equipo en los niños, debemos enseñarles a
ser críticos con el mundo que les rodea como con la información
recibida. No podemos otorgarle al Sistema el poder de la Verdad
Absoluta.
Sé cauto. Busca tu camino, nunca seas infiel a tu propia persona. Mas sé
comprensivo contigo mismo. Lo más difícil, e importante, es aprender a
perdonarse uno mismo. Cuando uno aprende de sus propios errores, sacando
tus propias conclusiones, estos, por lo general, no vuelven. Pero hay
que ser sincero con uno mismo, con tu yo interior, con tu corazón. Para
así desterrar de nuestra cabeza esos patrones mentales inducidos desde
niños (nos convierten en consumidores, consumistas y materialistas, el
Sistema se basa en eso). Así, de este modo, cuando abandonamos los
viejos patrones para llenarlos de auto conocimiento propio, desde y
siendo fiel a tu corazón, olvidando el “ego” impuesto por el Sistema, es
entonces, cuándo, humildemente, puedo afirmar, que tu yo interior está
evolucionando hacia una nueva Frecuencia Vibracional. El amOR nos cura a
todos y es el verdadero camino para evolucionar, tanto como individuo
como a nivel espiritual. Es el efecto contagio de la más alta vibración
del amOR lo que cambiará este mundo. ¡Todo Está Conectado! La Quinta
Dimensión. El camino hacia el Despertar Espiritual.
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