Hola gentes, hoy es el día en que me he sentado en mi silla de escritura sin tener claro lo que voy a decir, creo que este estado medio ausente e inapetente, por aquí por mi barrio se suele decir que estoy "apijotao", yo creo que si acierto a darle el impulso positivo puede ser un buen tema para hoy, y como se trata de estados que forman parte de la vida, y nos visitan de vez en cuando, pues vamos a buscar argumentos que nos permitan comprenderlos y conseguir el mayor bien de la situación.
Entiendo que la propia vida, en síntesis, es un caminar siempre hacia adelante, nunca caminamos hacia atrás, yo nunca presencié un caso en que alguien reste años en lugar de cumplirlos, por eso he titulado mi entrada como "un camino sin vuelta atrás, de dirección única" el camino empezó al momento del inicio de la gestación, aunque la mayoría de las personas piensan que empezó al nacer, y desde ese momento caminamos hacia el final sin detenimiento.
En este camino encontramos un poco de todo, cuestas hacia arriba, pendientes hacia abajo, llanuras, frío, calor, etc. cada día es un enigma, no sabemos con certeza lo que nos va a sorprender, por eso hemos de permanecer atentos al momento presente, para que sea cual sea la situación transitoria por la que estemos pasando, no perder el sentido de la orientación para no alterar el rumbo a seguir.
Como vamos caminando, todo es transitorio, por buena o mala que sea una situación evento o circunstancia, siempre pasa y da lugar a algo nuevo, algo distinto, siempre vamos dejando atrás lo vivido y conocido, para adentrarnos en lo desconocido y pendiente por vivir, así es la vida aunque muchas veces no estemos de acuerdo, por eso la conveniencia de no tener apegos ni dependencias, cuando nos apegamos a costumbres, lugares, personas, prácticas etc., nos va quedando atrás parte de nuestra alma, y caminamos hacia adelante arrastrados por la fuerza de de la vida, pero con una parte de nosotros en el pasado, en algún lugar que nos cautivó, o junto a aquella o aquellas personas.
Es necesario estar siempre íntegros en el "aquí y ahora", con todas nuestras facultades y potencialidades, porque en cada momento y lugar, estamos actuando de continuo, y cada actuar es una siembra, que en su momento nos dará la correspondiente cosecha, y esa cosecha es nuestra para bien o para mal dependiendo de como fue la siembra.
Si sembremos buenas semillas y cuidemos de las plantas, la cosecha es positiva, pero si la semilla fue mala, la cosecha viene en su momento pero será en negativo, y es para nosotros, por eso lo de estar íntegro y atento al momento y a nuestro actuar, ya sea de pensamiento, sentimiento u obra.
Cuando nos toca vivir estados de inapetencia, agobio, tristeza, dolor, etc., lo primero es aceptarlos porque ya están ahí, a continuación haremos lo posible para no identificarnos con la situación o realidad del momento, pues sabemos que se trata de algo transitorio, pero cuando ha llegado a nosotros es porque hemos de actuar en favor de la solución de lo que sea.
Cada obstáculo, cada situación o nivel de dificultad oculta una clave, cuando la resolvemos favorablemente, la clave en forma de conocimiento se nos entrega como premio a lo superado o conseguido, y esa clave nos será muy valiosa para abrir o desbloquear, puertas, obstáculos o situaciones que nos esperan en el camino pendiente por recorrer.
Por muy difícil que sea la situación o el momento por el que estemos pasando, recordemos que es una prueba o asignatura pendiente de nuestra vida, y que cuando ha llegado hasta nosotros, es porque contamos con lo necesario para resolverla, o porque hemos de pasar por esa situación para adquirir fortaleza anímica y espiritual y experiencia, todo es para bien.
Ese Dios, el que para algunos es una realidad, para otros una creencia y para otros un fraude, para mí significa la Gran Realidad de la que emanan todas las Leyes, Energías y todo tipo de posibilidades, que crean y sustentan todo lo que Es, ha Sido, y Será de instante en instante.
Y también supone la máxima expresión y manifestación del Amor en toda su amplitud, longitud y altitud, por lo tanto pienso y siento que nunca daría a uno de sus hijos algo que pudiera perjudicarlo, o que no tuviera los recursos para hacer frente y poder dar solución a lo que sea, y así es como yo pienso al respecto del tema.
Este tema puede extenderse todo lo que se quiera porque es ilimitado, por eso yo voy a cerrar mi saludo del momento, que al final me he enrollado más de lo previsto, tendría que ser así. Hasta la próxima
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