Buenos días compañeros del camino. En vista de lo arraigada que está la creencia del tema ese de la buena suerte, mala suerte, el azar, la casualidad, y muchas otras cosas por el estilo, que todas ellas suponen una gran dificultad para abrir los ojos y poder ver la realidad que ocultan todas estas palabras, en estos próximos días voy a tratarlo de nuevo.
La mayor parte de todas las personas que componemos la sociedad actual, hemos sido educados en base a las falsas creencias, de que en la naturaleza existe una especie de poder mágico o milagroso, que de forma aleatoria, casual, por carambola, por capricho, o cualquier otro reflejo de la mediocridad humana, concede o niega todo tipo de posibilidades, ya sea para bien y gozo de algunos, o para mal, desgracia y sufrimiento de otros.
Naturalmente que esta forma de concebir parte de la mecánica por la que se rigen los procesos de la vida, abre un mercado inmenso donde se oferta la buena suerte, y todo tipo de trabajos de variada fenomenología que protegen de esa mala suerte, y también una gran variedad de chatarra bajo el nombre amuletos y protecciones necesarios para auyentar a los malos espíritus, malas influencias, y si es posible, todo aquello que no coincide con nuestros gustos, propósitos, ideas y paranoias varias.
Una vez mas, queda de manifiesto, por un lado, la gran capacidad de ingenio que los humanos empleamos a la hora de inventarnos formas de hacer negocio, y por otro lado, la falta de todo tipo de principios espirituales, morales, éticos, humanos, etc., y que a causa de esas carencias, comerciamos hasta con lo mas sagrado, no ponemos ningún límite, nuestra mente al servicio de nuestra ignorancia y egoísmo, siempre encuentra una justificación para todo, precisamente aquellas cosas que no se deben de incluir entre lo que se compra o se vende, a veces es lo mas rentable.
En estos próximos días voy a versar sobre este tema, porque lo considero muy importante para poder comprender muchas realidades que demuestran y explican con claridad, parte de lo que se oculta, detrás de muchos de estos intrigantes términos, y así poder apreciar la Vida en toda su sencillez, su grandeza, su inocencia, y todo lo vello y hermoso que podamos imaginar, y que tratándose de Nuestra Madre Naturaleza, no es posible concebirla de ninguna otra forma y manera.
Hoy no hay para más, saludos y procurad sed felices y contribuir con la de los demás. Continúa en la 2ª parte. Saludos y hasta luego.
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