lunes, 18 de diciembre de 2023

REFLEXIÓN (Por Angeles Calatayud)

 

En bastantes ocasiones, en comentarios y por mensajes, algunas personas, me han dicho, que aunque perdonan, les es muy difícil querer a personas *malas* que les desean el mal y que les hacen daño.
Lo lógico y natural es que a las personas malas, de malos y ruines sentimientos no les tengamos simpatia, esto puede entrar dentro de lo normal, pero de esto a desearles el mal, hay un largo camino. No obstante tampoco quiere decir que permitamos que nos dañen, más bien es más conveniente alejarse, aunque sin deseándoles el mal.
Mas que desearles mal, en realidad estas personas son dignas de lastima.
Son pobres almas que en algún momento le tendrán que dar cuenta a Dios y expiar todo el mal causado.
Pensemos también, que tu, por ejemplo, si eres mejor persona y tienes mejores sentimientos, eres mas afortunada que ellos, ya que tu tienes un progreso espiritual que ellos aun no tienen y en consecuencia tu expiación sera menos penosa.
En vez de odiarlos, roguemos para que Dios les ayude a evolucionar y a ser mejores personas, aunque, claro, esto depende mucho de ellos.
Aunque tengo que reconocer que en muchas ocasiones, también pienso, porque tendrán que existir estas personas, que tanto daño causan...
Pero tenemos que concienciarnos, que aquí, en este mundo de expiaciones y pruebas hay de todo.
Todo tipo de personas en diferentes grados de evolución.
Angeles C.M

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