lunes, 18 de diciembre de 2023

UNA RELACIÓN DE AMOR (para siempre) (Por Javier Lopez)

 

La creencia en que una relación de amor ha de durar "para siempre" es una de las principales causas de enfermedad y sufrimiento en nuestra sociedad actual. Dicha creencia, fomentada durante siglos por las ceremonias religiosas y alimentada por un limitante y profundo patrón de dependencia según el cual "el otro es la fuente principal de mi felicidad, bienestar e imagen ante el mundo", nos ancla (muy sutilmente al principio y de manera más devastadora a medida que la relación avanza) en conductas que, paradójicamente, terminan alejándonos del verdadero amor y sumiéndonos en la más absoluta de las insatisfacciones.
La expresión "para siempre", lejos de basarse en un afecto profundo y sincero (como parece a primera vista), suele estar arraigada en un miedo enorme e inconsciente a perder al otro. A que la fuente de "mi" felicidad termine algún día y me quede solo, desamparado y, por lo tanto, "infeliz". Pues ¿qué sería mi vida sin el otro? NADA. Por lo tanto, debo asegurarme (mental, verbal y físicamente) de que nuestra unión "amorosa" sea PARA SIEMPRE, olvidándome así de que una de las leyes que operan en este mundo es el cambio constante, la transformación, la evolución...
Evidentemente, no se trata de que una relación no pueda ser para siempre (de hecho, las hay); es precisamente ese "para siempre" constante, esa necesidad, ese apego (muchas veces enfermizo), el que comienza a limitar y a minar la relación cuando las cosas no marchan como sus integrantes desean o cuando uno de los dos siente que su camino debe ser otro... Cuando los dos seres se dan libertad mutua y aceptan que la relación, el intercambio y el aprendizaje podrían no ser de por vida, la relación florece, ambos fluyen en el presente y pueden generar el bienestar y la calidez suficientes como para que la relación, efectivamente, se prolongue de manera indefinida: "Confío en ti, sé que las cosas pueden cambiar y aprovecho cada minuto que estoy contigo. Los dos nos enriquecemos mutuamente y compartimos nuestro ser sin dependencias, valorando cada segundo y construyendo desde la paz interior. Si un día lo nuestro llega a su fin, te bendeciré por lo experimentado y aprendido y te desearé lo mejor en tu nueva andadura. Te amo aquí, ahora, en este instante, y elijo conscientemente estar, crecer y evolucionar a tu lado." 💙
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