martes, 23 de enero de 2024

EL MENDIGO PSICOLÓGICO Y AFECTIVO (Por José Miranda)

 

Hola gentes, ¿Qué tal si hablamos de la mendicidad? Muchas somos las personas que creemos que el mendigo se refiere a esa persona que vemos en la calle pobremente vestida con la mano extendida solicitando limosna, la realidad es diferente, hay personas bien vestidas, bien acomodadas en todos los sentidos, con estudios superiores y con reconocimiento social y son auténticos mendigos, a diario piden limosna de reconocimiento, afecto, cariño, valoración e incluso algunos tienen su ego tan crecido que necesitan que los adoren, y andan a mendigar en el intento de conseguirlo.

Resulta que todas estas realidades solo surgen de forma libre y espontánea, y cuando se manifiestan es porque la persona es meritoria de ello por su calidad personal y buen actuar a favor de todos y todo, pero las personas de escaso desarrollo moral y espiritual (almas adolescentes o infantiles) no lo comprenden y las envidian, creen que la persona que disfrutan de ello son favorecidos por el destino o la Mano Divina, y desean con fervor obtener esos merecimientos y otorgamientos sin hacer lo méritos necesarios ni pagar el precio que la Madre Naturaleza estipula por ello.

Aquí en este mundo, y sobre todo en algunos países y culturas, existe la puerta de adelante y la puerta de atrás, por la de adelante se consiguen las cosas y casos pagando el precio justo de lo que sea, ya sea en valor económico o en estudio, sacrificio o lo que demande, y por la puerta de atrás se consiguen por cifras económicas, influencias, chantajes, engaños y otras artes todas ellas degradantes e impropias de personas con un mínimo de honorabilidad.

Pero resulta que estas personas de escasa o nula ética y dudosa moral optan a tener y disfrutar el mismo reconocimiento y a recibir los mismos dones en amor, cariño y reconocimiento que las personas que por derecho y ley lo han conseguido, y es ahí cuando chocan de frente con la Madre Naturaleza, porque al ser justa e inexorable da a cada cual lo que por merecimientos y Ley le corresponde, y a la persona que su comportamiento de pensamiento, sentimiento y acción no le abala, queda fuera de esos merecimientos, y por mucho que paguen, exijan, imploren, chantajeen o mendiguen, no lo pueden recibir porque por Ley Divina no le corresponde.

Ocurre que estas personas su propio egoísmo es a su vez como una espesa niebla que le impide ver la realidad espiritual, y siguen creyendo que puede conseguirlo a base de pagos, otorgamientos, engaños, chantajes, hostigamientos o lo que haga falta, pero la propia vida ya ha previsto todo ello y tiene sus programas que diseñados con sabiduría y amor velan por todo lo justo, hermoso y maravilloso de la esencia de la VIDA. Solo son mis ideas, un saludo.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario