martes, 16 de abril de 2024

EL DINERO TERRENAL Y EL ESPIRITUAL 2ª Parte (Por José Miranda)

 

 Viene de la 1ª parte.    Hola de nuevo gentes, vamos a continuar con el tema que tenemos en cuestión, y empiezo diciendo que el dinero terrenal todos sabemos de que se trata, pero no ocurre igual con el dinero espiritual, pues yo nunca he oído hablar de él, y creo que se debe a que somos pocas las personas que nos consta con toda seguridad que la Vida sigue después de la muerte física, la mayoría de las personas no saben diferenciar lo que es el cuerpo de lo que es el alma, espíritu y otras realidades energéticas y espirituales, y creen firmemente que todo es lo mismo, y que  cuando el cuerpo deje de funcionar todo acabó. 

Está claro que pensando de esta forma y manera no tiene sentido lo que estoy exponiendo, pero a mí me consta de que la “vida” continúa de otra forma o modalidad y sin límite de tiempo, y a lo largo y ancho de la misma estamos siempre en actividad creando y resolviendo en todas y cada una de las modalidades de vida en escenarios y condiciones diversas.

Y ahora tengo que hablar de las Leyes de Causa y Efecto y Compensación, que son las que organizan y regulan todas las consecuencias que derivan de nuestro pensar, sentir, desear y actuar, asignándole a cada cual la cosecha de su siembra, o la retribución correspondiente de cada actuar ya sea de pensamiento, sentimiento deseo o acción, y manteniendo el orden y equilibrio a través de los programas de compensación y retribución.
 
Claro está que como estamos en la escuela de la vida, en tanto vamos aprendiendo cometemos errores con perjuicios a la Naturaleza, a otras personas y a nosotros mismos, como se nos concedió el libre albedrío para actuar (dentro de unos límites) se nos asignan las consecuencias para que por su naturaleza y efectos podamos evaluar por nosotros mismos la calidad y grado de acierto o desacierto de nuestras actuaciones. 
 
Siempre que perjudicamos a la Naturaleza, y sobre todo a nuestro prójimo, nos toca compensar el agravio, o dicho de otra forma, pagar por el daño o los desperfectos, y es en estos casos y otros por el estilo cuando necesitamos nuestro “dinero espiritual” que es el valor de cambio para compensar y quedar en paz con las Leyes de Causa y Efecto o Acción y Consecuencias.
 
 Son muchas las veces que se nos ha dicho: Haz bien y no mires a quién.- Ama a Dios sobre todas las cosas (a Dios dentro de ti) y a tu prójimo como a ti mismo, se trata de grandes verdades que obran a favor de todo y todos.

 Siempre que obramos con generosidad y a favor del bien propio y hacia los demás, y aún más importante si es de forma desinteresada bajo la acción del Amor Fraterno o Hermandad, como consecuencia del bien practicado se genera un “valor” en positivo a favor nuestro que ingresa en nuestra Cuenta Espiritual, (nuestro Dinero Espiritual) al igual que cuando actuamos en error con perjuicio a terceros, y aún mucho peor si es con maldad, se genera un debido por el pago de los posibles agravios que la mayoría de las veces se descuenta de nuestra Cuenta Espiritual. 

Cuando tenemos “saldo” se paga lo que es pagable (porque no todo es pagable) y todo queda compensado, pero en los casos en que no hay saldo porque no practicamos el bien, la cosa se complica porque lo que esta claro es que hay que compensar sí o sí, mediante otros procedimientos. 

Continúa en la 3ª parte en la que ampliaremos con mas detalles lo de nuestra cuenta en el Banco Espiritual y las ventajas que nos ofrece.

Todo lo que expresa este escrito solo son las ideas y conceptos de José Miranda, si te parece un disparate déjalo ir y no hagas caso, en este mundo hay muchos locos que les gusta escribir, y otros que le gusta leer.  Saludos. 

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