sábado, 15 de junio de 2024

EL DAR Y EL RECIBIR (Por Javier Lopez)

 

No es lo mismo dar desde la abundancia que desde la carencia. En este último caso, no estamos dando, sino "pidiendo", pero lo enmascaramos con el "dar". Una persona que se siente abundante da desde la abundancia, desde la plenitud, desde la no dependencia: no espera que el otro le devuelva lo dado, pues ya se siente plena.
Evidentemente, en toda relación se da un intercambio necesario para que esta continúe, pero pregúntate siempre desde dónde das y cómo te sientes en relación con el otro: si después de dar sientes una ansiedad por recibir, o te empiezas a sentir vacío mientras miras el reloj, o crees que el otro te debe algo y no te presta la atención que necesitas, estás dando desde la carencia y construyendo (si la otra persona lo permite) una relación codependiente.
Das para que el otro te dé y para sentirte pleno, en lugar de dar sintiéndote ya pleno y liberando al otro de la obligación de corresponderte en el momento y en la medida que tú deseas. El matiz es muy sutil, y no verlo a tiempo suele degenerar en relaciones muy tóxicas. Recuerda que la clave de la abundancia está en ti, no en el otro, y que para generar más abundancia tienes que comenzar reconociéndola en tu interior.

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