En verdad, numerosos estudios demuestran que cuando una persona está triste y cuando esta tristeza es prolongada (especialmente, después de la muerte de un cónyuge, luego de un matrimonio largo), tiene mayor incidencia de cáncer u otras enfermedades.
Esto, se debe a que las células inmunológicas están tristes y de luto; tienen un diálogo interno: "déjennos sóla, no queremos que nos molesten" y por lo tanto no se preocupan por las infecciones y cancerígenos que están flotando a su alrededor. Son células pensantes, son conscientes.
Ahora, la Dra. Bert y otros científicos han descubierto que no sólo se
trata de las células inmunológicas. Por donde quiera que uno mire, en el
cuerpo, hay receptores de neuropéptidos. Pero ya no se les puede llamar
neuropéptidos, porque no están confinados exclusivamente al sistema
nervioso. Los produce el estómago, los intestinos, el cólon, los riñones,
las células del corazón. Así que cuando decimos, "lo siento en mis
entrañas", no estamos hablando simbólicamente, sino muy literalmente,
ya que nuestros intestinos producen las mismas sustancias químicas que
nuestro cerebro cuando piensa. Lo mismo ocurre cuando decimos: "mi
corazón está triste". No hablamos simbólicamente, el corazón realmente
está triste.
Así que la Dra.Bert, al igual que otros científicos que la han seguido,
han demostrado por lo menos una cosa: que tenemos un cuerpo
pensante. Que en realidad, cada célula del cuerpo es una célula
consciente, viva, pensante. Que por lo tanto, no podemos confinar la
mente al cerebro, sino que está en cada célula del cuerpo. Este es
nuestro primer gran salto, porque creíamos que la mente se
encontraba solamente en el cerebro. Está en todo el cuerpo.
Deepak Chopra
Su libro "Curación Cuantica
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