Un cuento tradicional de la India cuenta que …
Había una vez un hombre que calumnió grandemente a un amigo suyo, por la envidia al ver el éxito que este había alcanzado, porque no podía ser como el, porque sentía un gran rencor al verlo amado y admirado.
Tiempo después se arrepintió de la ruina que trajo con sus calumnias a ese amigo, y así mismo tiempo atrajo el mal a su hogar.
Visitó a un hombre muy sabio a quien le dijo: -”Quiero arreglar todo el mal que hice a mi amigo. ¿Cómo puedo hacerlo?”, a lo que el hombre respondió: “Toma un saco lleno de plumas y suelta una a una por donde tu vayas”.
El hombre muy contento por aquello tan fácil tomó el saco lleno de plumas y al cabo de un día las había soltado por toda la ciudad.
Volvió donde el sabio y le dijo: -”Ya he terminado”, a lo que el sabio contestó: -”Esa es la parte más fácil.
Ahora debes volver a llenar el saco con las mismas plumas que soltaste. Sal a la calle y búscalas”.
El hombre se sintió muy triste, pues sabía lo que eso significaba y no pudo juntar casi ninguna.
Al volver, el hombre sabio le dijo: -”Así como no pudiste juntar de nuevo las plumas que volaron con el viento, así mismo el mal que hiciste y todas las calumnias que inventaste, volaron de boca en boca y ya no lo puedes reparar.
NO PENSASTE EN EL DAÑO QUE TE HACIAS A TI MISM@ Y QUE TRATABAS DE HACER A TU AMIG@!
Ve y pídele perdón a tu amigo, y la próxima vez recuerda que es mejor no desparramar las plumas, porque ya nunca se podrán volver a juntar y siempre permanecerán flotando en el viento…”
Lo que emana de tu boca es lo que habita en tu corazón,
Cuida tus palabras! Regresarán a buscarte! *Gracias a Isabel por compartir
No hay comentarios:
Publicar un comentario