Viene de la 1ª parte. Hola gente, vamos a continuar con el tema que tenemos en cuestión referente a lo que solemos llamar gente buena o mala, y exponía en la 1ª parte que en realidad todos somos lo mejor que podemos ser, y que las diferencias se deben a nuestro nivel de “ser” y “saber” y el equilibrio existente entre ambos aspectos, conseguido a través del tiempo en vidas anteriores.
Sería maravilloso el comprender que este mundo solo es una escuela de aprendizaje y capacitación espiritual a la que asistimos alumnos de diversos niveles y especialidades, los hay de reciente ingreso y también próximos a terminar, los Seres que llevan muy poco tiempo aún no han aprendido a comportarse, no han desarrollado las virtudes y facultades necesarias para pertenecer al colectivo de lo que llamamos “buena gente” están aprendiendo y experimentando aún las primeras lecciones de la “escuela de la vida” y por tanto algunos de sus comportamientos son de naturaleza torpe y egoísta, pero no saben ni pueden hacerlo mejor, es su nivel y tanto el ser bueno o malo es una situación transitoria que con el tiempo va cambiando.
Hemos de desterrar la idea o concepto de “los bueno y los malos” porque sin lugar a dudas que esta forma de ver y conceptuar crea divisiones, separatismo, discriminaciones, malquerencias y algunos otros inconvenientes de relación, valoración y trato.
Mucho mejor reconocer que hay personas que al margen de su edad física, en su interior mora o vive un Ser que está aún en su etapa infantil o adolescente en cuanto a conocimiento y capacitación se refiere, y por tanto sus actuaciones no están alineadas en la dirección de la “Fraternidad y el Amor”, porque están muy envueltos en sus sombras y energías de bajas vibraciones.
También existen Seres con ritmos muy pausados y necesitan de más tiempo para asimilar e incorporar las lecciones, pero hemos de tener presente que el proceso y los tiempos de cada cual son perfectos aunque también sean diferentes.
Naturalmente que es a tener en cuenta cuando estamos ante una persona déspota, egoísta, envidiosa y todo lo demás, pues si nos descuidamos seremos molestados, estafados, o dañados de alguna forma o manera, pues su condición de infantilidad espiritual no contempla aún el perjuicio y dolor ajeno, por ese motivo existen tantos maleantes y estafadores, muchos de ellos con grandes carreras universitarias, aunque su saber está muy desarrollado, su Ser no cuenta aún con el desarrollo en conocimiento y capacitación necesario para controlar que las acciones sean orientadas hacia la fraternidad y el bien común.
No se trata de permitir ser víctima del egoísmo y la ignorancia ajena, lo que sugiero es reconocer estas sencillas filosofías para no crear separatismos, malquerencias, odios y muchos otros sentimientos de baja vibración hacia la persona que actúa de forma incorrecta con posible perjuicio ajeno, hemos de ver a un Ser con muy poco desarrollo, es como un niño que aún no sabe lo que hace, recordemos la palabras del Maestro Jesús “perdónalos Padre, porque no saben lo que hacen” os invito a la reflexión sobre estos conceptos. Saludos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario