Viene de la 1ª parte.
Surge la inseguridad porque nos preocupa demasiado el
resultado de nuestras decisiones y más si en una decisión arriesgamos
nuestra economía, nuestra vida sentimental, nuestro futuro, o si en una
decisión lo arriesgamos todo junto.
La verdad es que nunca nos
lo jugamos todo. Aunque se pierda “todo” siempre quedamos nosotros para
volver a empezar. Pero esto corresponde más a los miedos.
Hay que
comprender que las dudas forman parte de la naturaleza humana, pero no
permitir que acaben en angustias e inseguridades. Las dudas son la
indeterminación ante dos opciones, dos juicios o dos decisiones; es un
problema que se crea a nivel mental, porque hay dos posibilidades y no
destaca especialmente una sobre la otra.
La inseguridad es la
falta de confianza en nuestra base cuando tenemos que actuar. La
inseguridad produce indecisión y menospreciamiento. La inseguridad frena
y mata. La inseguridad coarta el desarrollo natural de aprendizaje y
evolución, porque nos para y nos impide seguir en el Camino y en la
vida.
La inseguridad no es más que otra inaceptación de nuestra
realidad y una muestra del desconocimiento de lo profundo que nos
habita. Somos humanos, también, y eso implica ser inseguros en algunos
aspectos.
Si somos capaces de descubrir el origen de nuestras
inseguridades, y observar cuáles son los motivos de los que se
alimentan, nos daremos cuenta de que si comprendemos nuestras
limitaciones actuales, lo que somos en este momento, tanto si nos gusta
como si no nos gusta, eso nos dará una tranquilidad que nos permitirá
amarnos y aceptarnos como somos; nos permitirá aflojar la rigidez y la
excesiva y desmedida auto exigencia; nos permitirá empezar a actuar más
con buena voluntad que con codicia en los resultados; nos permitirá
equivocarnos, experimentar, aprender, comprender, sin que la no
consecución de objetivos se vuelva en nuestra contra.
Si
conocemos lo profundo que nos habita veremos que no es tan importante lo
material, que alguna vez será finito; que no es tan grave confundirse
como quedarse sin intentarlo; que más importante que la acción es la
moralidad con que se emprende; que la inseguridad es una enseñanza a
partir de la cual aprender a tomar decisiones, y nos ayudará a
comprender que el hecho de vivir es más importante que el de no acertar.
La inseguridad, y esto si es seguro, irá desapareciendo a medida que
sea menos importante darle satisfacciones al ego y que seamos capaces de
desdramatizar la vida y lo que nos pase en ella.
Pero si para ti
se ha convertido en un problema serio, conviene revisar la Autoestima y
ponerse en contacto con un profesional que pueda ayudar.
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales
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