Cuando
a nuestra vida llega una fuerte tormenta, solemos angustiarnos,
llenarnos de temor y este mismo no nos deja ver la magia que esta nos
trae.
Para
tí que llegaste aquí, solo puedo decirte que lo que te está ocurriendo
NO es casualidad. Este fue el plan divino que tu alma eligió antes de
nacer para vivirla en esta experiencia humana para que tu alma
evolucionara. Por tanto, agradece absolutamente todo, cada tropiezo,
cada sacudida, cada situación no tan bonita, cada decepción, cada
angustia, la enfermedad; pero sin importar lo duro que se muestre el
panorama, jamás pierdas la fe ni tu buen corazón, no te cuestiones el
porqué, sino el ¿Para qué? No te angusties, el universo jamás te pondría
esta prueba si no supiera que puedes ganar la batalla.
Siéntete
bendecido/a, ya eres una persona ganadora y durante el proceso, ámate
más, valora cada instante, rodéate de personas positivas, conscientes,
perdona y perdónate, ve libre de cargas y ligero/a de equipaje.
Eres
poderoso/a y podrás con todo, eleva tu energía vibracional, rodéate de
personas lindas, aquellas que te aporten amor, fuerza y luz. Come sano y
bendice tus alimentos, nútrete de la energía prana, agradece el
momento, escucha música que te de ánimos, llénate de momentos de
felicidad, atrévete hacer ese sueño que no hacías por miedo.
PRESTA ATENCIÓN AL SILENCIO:
El
silencio externo crea silencio interno, la mente se queda quieta.
¿Escuchas a ese perro ladrando a lo lejos? ¿O ese auto que pasa? Escucha
cuidadosamente. ¿Puedes sentir la presencia de lo inmanifestado en eso?
No puedes?
Búscalo
en el silencio del que salen los sonidos y al que regresan. Presta más
atención al silencio que a los sonidos. Prestar atención al silencio
externo crea silencio interno: la mente se queda quieta. Se está
abriendo un portal. Cada sonido nace del silencio, muere de nuevo al
silencio y durante su vida está rodeado de silencio. El silencio permite
que el sonido sea. Es una parte intrínseca pero no manifestada de cada
sonido, cada nota musical, cada canción, cada palabra.
Lo
Inmanifestado está presente en este mundo como silencio. Por eso se ha
dicho que nada en este mundo es tan parecido a Dios como el silencio.
Todo lo que tienes que hacer es prestarle atención. Incluso durante una
conversación, toma conciencia de los espacios entre las palabras, los
breves intervalos silenciosos entre las oraciones. Al hacerlo, la
dimensión de la quietud crecerá dentro de tí. Te lleva al amor eres.
Te amo y te envío un abrazo de luz gigante que sane tu ser y todo aquello que necesites sanar.
Recuerda
el amor es la fuerza transformadora que todo lo sana y que todo lo
puede, vive tu glorioso presente, porque el futuro aún no llega.
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