Sanar duele… pero seguir igual destruye todo lo que amas…
Has vivido relaciones desde tus heridas sin darte cuenta. Cuando reaccionas desde tu yo codependiente, buscas controlar, culpas, te sacrificas o te callas, y terminas hiriendo a quienes más quieres. Sin proponértelo, tu dolor se vuelve un eco que toca a tus hijos, tu pareja, tus amistades.
Sanar duele porque te obliga a mirar aquello que siempre quisiste esconder.
Pero seguir igual duele mucho más: repite los mismos patrones que te lastiman y que lastiman a quienes te rodean.
Hacerte responsable de tus heridas no es egoísmo, es amor.
Cuando decides crecer y actuar desde tu yo adulto, tu manera de relacionarte cambia.
Ya no buscas salvar ni que te salven: eliges construir relaciones más libres y sanas.
• ¿Vas a seguir reaccionando desde tu herida… o empezarás a sanar para no herir más?
Abrazo de Luz
No hay comentarios:
Publicar un comentario