¿Recuerdas cuando encarnamos juntos en la Tierra?
—Sí...
Aquel planeta dual repleto de conflictos, luchas y temor. Cómo no
recordarlo... Puedo acceder ahora mismo a todas las memorias de mi
encarnación como hombre en su superficie. Me viene a la mente nuestro
reencuentro, mágico, en aquella sincronicidad majestuosa que los dos
planificamos antes de nacer...
—Fue maravilloso. Ahora mismo nos veo a los dos allí "abajo", perdidos, sumidos en la incertidumbre, con nuestra correspondiente
dosis de miedo, como casi todos los habitantes de aquel lugar en
aquella época... Creyendo que nunca aparecería esa alma compañera... Y
sucedió. Ambos lo intuíamos, pero en el fondo nos parecía demasiado
fantástico, demasiado romántico... Inconscientemente sabíamos que nos
reencontraríamos, pero nuestra mente se resistía a que esa anhelada
reunión de almas pudiese ser cierta, palpable, tangible. Y allí estabas:
te vi y supe que eras tú. Así de sencillo y así de extraordinario a la
vez. Tus ojos me lo dijeron todo...
—Yo
no sabía cómo reaccionar ni qué estaba ocurriendo. Más que verte,
sentía tu energía, tu amor, tu conexión álmica conmigo... Fue como
fusionarme contigo a través de la mirada, como observarme a mí mismo en
tu silueta. Me sonreíste y comencé a temblar, atónito. Comprendí al
instante que eras alguien especial para mí y me sentí indefenso... Creo
que por primera vez en aquella encarnación sentí amor verdadero, real,
incondicional. Nada que ver con otros sentimientos anteriores. Aquello
era incontrolable, profundo e inmenso, imposible de expresar con
palabras humanas...
—Fue
el comienzo de un proceso de crecimiento espiritual impensable en ese
momento para ambos. No podíamos ni imaginar lo que nos tenía reservado
nuestro plan de vida. Tantas vivencias, tantos descubrimientos, tantos
sueños hechos realidad... Nuestra misión en el planeta, tan necesitado
de la energía inagotable del amor, resultó todo un éxito, como no podía
ser de otra manera...
Los
dos, eufóricos, se abrazan y, fusionando sus cuerpos de luz, se
convierten en un ser luminoso que decide poner rumbo a una galaxia
diferente. 
Javier López Alhambra
No hay comentarios:
Publicar un comentario