martes, 28 de octubre de 2025

REFLEXIONES SOBRE EL AMOR 2ª Parte (Por Leon Wenborne)

Viene de la 1ª parte.       Hay cosas que el ego enmascara y que las hace ver como amor o en su defecto, carencia de amor, como la soledad o la ausencia de una pareja, por ejemplo. Es delicioso estar acompañado, pero, ¿quién dijo que estarlo es requerimiento para sentirse amado? Si deseas recibir amor, entrega amor y obviamente empieza por amarte a ti mismo, respetando tus necesidades, teniéndote paciencia, reconociendo tu grandeza y divinidad, tratándote bonito. ¡Eres el consentido hijo del Padre, su tesoro!
El amor es tu esencia, ya está en tu interior. En lugar de estar buscándolo afuera, apóyate en tus ángeles y en especial en los Arcángeles Chamuel y Jofiel y empieza por redescubrirlo dentro de ti, eliminando todo esos conceptos errados que creías saber sobre el amor y que te acabo de mencionar, como extensiones del ego. Comprométete contigo mismo a vivirlo, a creer y a crearlo a cada instante, en cada inhalación. No dependas del supuesto amor de otro, ámate mucho y conscientemente; con determinación, ponle fin y despídete de lo que no te hace bien. Tus guías celestiales se ocuparán también de ti amorosamente y atraerás personas que te amen.
Sin importar lo que te haya ocurrido, abre tu corazón, no temas ser vulnerable y despójate de la falsa armadura anti-amor. En esos momentos en que tu mente te haga creer que el amor no está contigo, respira profundamente, renuncia a ese pensamiento erróneo e invoca a tus ángeles reafirmando tu naturaleza divina. Con tus propias palabras, expresa una plegaria al cielo o declara algo como:
“Dios, soy (menciona tu nombre) tu hijo/a, ahora y siempre elijo sintonizarme con el flujo de tu amor en mi. Envíame Padre en este momento, más ángeles a mi lado para sanar esto en mi interior que me hace sentir no amado, ya no lo quiero más. Ángeles, abrácenme por favor y ayúdenme a enviar amor a mi corazón”.
Centra tu atención en tu pecho, visualízate protegido por tus ángeles y cubierto con una esfera de luz rosada. Agradece la asistencia celestial y continúa respirando pausadamente, hasta que te sientas de nuevo en la paz y el amor de Dios. Termina tu oración diciéndote en voz alta: “Te amo”.
Tú ya eres amor, no importa tu credo, tu edad, si estás soltero o casado, si recién despiertas a la conciencia o si ya llevas labrado tu camino hace rato. El amor está en ti y lo expresas continuamente a través de tus palabras, gestos y elecciones. Así como amas, serás amado. Permítete sentir amor por todas las creaciones divinas. Busca la luz y el amor en tu hermano, en cada ser viviente, así te guste o no. Honra su individualidad, su belleza interior.
Que la luz aclare tu camino, que sostengas tu fe siempre, que el amor impulse tus acciones y responda a todas tus preguntas. Eres producto del amor: no busques afuera, lo que ya se halla dentro de ti.
Elijo a Dios y reafirmo su amor en tu interior y en el mío.

No hay comentarios:

Publicar un comentario