Viene de la 4ª parte. Hola queridas gentes, vamos a abundar un poco mas en el funcionamiento de la Ley de acción y consecuencias. En el escrito anterior exponíamos que cada uno de nosotros poseemos un archivo en la Naturaleza que contiene hasta el mas mínimo detalle de nuestro historial, no solo como personas cuando andamos por estos mundos, sino como Seres espirituales mas allá del propio tiempo.
Y que la Ley de acción y consecuencias, en coordinación con la Justicia y Misericordia, es la encargada de registrar y determinar las consecuencias que corresponden a cada acción, ya sea de pensamiento, sentimiento u obra. “El sembrar es voluntario, la cosecha obligatoria”, tenemos libre albedrío dentro de unos márgenes, para actuar libremente, pero se nos dan los resultados de nuestra actuaciones, para que nos sirvan de guía y orientación entre lo correcto e incorrecto, entre lo que obra a favor del bien propio y común, o en perjuicio.
Cuando es a favor nos produce beneficios que pasan a formar parte de nuestro patrimonio terrenal y espiritual, es lo único que trasciende después de que abandonemos este mundo, es el saldo con qué contamos en nuestra “cuenta espiritual”.
Pero el saldo puede ser en negativo o en positivo, cuando perjudicamos a nuestro prójimo y a la Naturaleza, significa endeudamiento, saldo en negativo, perjuicios, daños, sufrimiento y dolor, en la medida que nosotros los hemos provocado, con sus atenuantes y agravantes según casos y detalles a tener en cuenta.
Esto no significa un castigo, como muchos frentes religiosos pregonan como “el castigo de Dios”, ¡No hay castigo! ¡Dios no es un castigador!. Lo que hay es la acción de la Justicia y el Amor Divino que da a cada uno su cosecha, para que juzgue por sí mismo, si es correcto o incorrecto su propio actuar.
Cuando hacemos un bien a favor de una persona, ese bien se extiende sobre sus descendientes, puede que en varias generaciones, poníamos en la 3ª parte un ejemplo de un patrón que trataba generosamente a sus empleados, y el bien que practicaba sobre sus empleados, tenía repercusión sobre sus hijos y puede que hasta sus nietos, porque parte del bienestar y posibilidades de progreso de esa familia, dependió del trato generoso y desinteresado de aquella persona.
La familia a la que benefició con su generosidad, se convirtió en una fuente de ingresos, porque los beneficios, tanto económicos, de salud y posibilidades de progreso, a que dio lugar su actuar, la Ley de acción y consecuencias le concede una parte correspondiente a sus méritos, pero ¡ojo con el detalle! Que estará recibiendo beneficios a lo largo de todo el alcance del bien que realizo, a lo largo de las generaciones que sean.
Ejemplo: Yo beneficio a Juan que es de mi edad, y ese beneficio se extiende a sus hijos y nietos, cuando yo muera, mi obra sigue generando beneficios, que van ingresando en mi cuenta, es posible que yo vengo de nuevo a este mundo y ni se nada, ni me acuerdo de nada, pero la Naturaleza es sabia y justa, y aunque yo sea otra persona en otro tiempo, seguiré recibiendo los beneficios que me queden por recibir por el bien que hice en la existencia anterior o anteriores.
Y a esta realidad que es la aplicación de la Ley de acción y consecuencias, al servicio de la Justicia y Misericordia, es la que interpretamos como “suerte” o beneficios del “azar”.
Si existiera la suerte, Dios sería un tirano, porque no sería justo, beneficiar a unos, o perjudicar a otros sin un motivo o razón que avale el hecho en sí, y cuando existe algo bueno o malo, no es justo lanzarlo al aire, y que le toque al que le toque según el azar.
Ninguna Ley Divina, ni nada en la Naturaleza funciona así, la suerte y el azar, son términos abstractos que los utilizamos para expresar o justificar lo que ni sabemos ni comprendemos, decimos que ha tenido suerte, o que ha sido casualidad, y ya esta todo dicho y arreglado.
Y creo que ya esta todo mas o menos claro, lo que llamamos suerte son cosas que nos corresponden por nuestra obras del pasado, y la mala suerte, lo mismo pero a la inversa.
Todo lo que has leído, solo son mis ideas, para ti las verdaderamente importantes son las tuyas, se fiel a ti mismo, aunque lleves los ojos abiertos por si ves algo que te pueda interesar. Un saludo.
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