Me pregunté muchas veces qué estaba haciendo en este planeta… Era como si me hubieran dejado aquí a mi suerte. No comprendía nada. Miraba a mi alrededor y solo me surgían preguntas. Las personas parecían felices y tranquilas, como si todo estuviera “bien”. Sin embargo, yo me hacía preguntas y más preguntas. ¿Por qué me siento de esta manera? ¿Por qué no terminan de comprenderme y yo no termino de comprenderlos? ¿Por qué es tan complicado compartir mi mundo emocional con alguien? ¿Por qué yo puedo “ver” más allá de la Tierra y ellos solo parecen ver en este cuadrito en el que nos encontramos?
Una y otra vez, las preguntas se agolpaban en mi mente. Una mente acostumbrada a reflexionar y a “volar”… Los años pasaban lentos, espesos, rutinarios… Con lo mismo de siempre. Era como vivir en piloto automático: avanzas porque tienes que avanzar, aunque no eres muy consciente de la dirección ni del destino... ¿Te suena todo esto? Así fue mi camino durante bastantes años. Paradójicamente, en un momento determinado, todo cambió. Y lo curioso es que yo no controlé ese cambio. Mientras escribo estas líneas lo recuerdo y me entran escalofríos… Aparecieron, como por arte de magia, nuevas personas. Me topé con varios libros que modificaron radicalmente mi forma de estar en el mundo y me ayudaron a “recordar”. Empecé a experimentar sincronicidades espectaculares que me confirmaron que vivía en un universo mágico y ordenado… Fue así como empecé a ver una pequeña luz al final de un túnel que hasta ese momento había sido demasiado oscuro y profundo.
Te aseguro que hay un plan. Aunque ahora no lo comprendas. Aunque en este momento estés llorando y diciendo que no con la cabeza. Sí, lo hay. Si no lo comprendes ahora, lo comprenderás más adelante. Un plan que opera “por encima de ti” y que tiene que ver con tu alma, no con tu ego humano y sus anhelos… Cuando te digo que confíes, que mantengas la calma a pesar de todo, que no te vengas abajo, no te lo digo por decírtelo. Te lo digo porque ese plan existe, y te va a seguir sosteniendo aunque no termines de creértelo. No tienes que hacer nada. Los caminos se abrirán en su momento. Las personas llegarán en su momento. “Algo” te impulsará a tomar determinadas decisiones (seguramente no planeadas) en su momento… Así que no desesperes porque, aunque no lo comprendas todavía, lo acabarás comprendiendo. Y entonces te acordarás de este texto. 
Javier López Alhambra
Almas Estelares - Javi López
No hay comentarios:
Publicar un comentario