miércoles, 3 de diciembre de 2025

YA NO CORRO MÁS POR VOS (Por Marianela Moreira)

 

¡COSTÓ!... realmente costó pero lo pude conseguir.
YA NO SOS MI PRIORIDAD y en tu lugar me puse a mí, ¡quien debería de haber estado siempre! pero ya ves, no siempre nos enseñan sobre el amor... EL AMOR PROPIO.
Creía que lo que sentía al estar contigo solo existía al nosotros ser de a dos, pero ya ves, la vida a veces es muy rebuscada y más cuando creemos verdad algo que no es.
Dicen que necesitamos extremos sufrimientos para despertar y cambiar... y realmente doy fe de eso.
A veces necesitamos destruirnos muchas veces para dejar de buscar afuera lo que está dentro nuestro.
A veces necesitamos rompernos casi al punto, de volvernos "polvo", para entender y comprender que REALMENTE SOMOS IMPORTANTES en esta vida, pero no para el otro, SINO PARA UNO MISMO.
Costó en verdad, aún así;
¡HOY ME ELIJO A MÍ!
¡HOY ME ELIJO A MÍ, ANTES QUE A TI!
Solo yo sé, los infiernos que tuve que trascender para poder volver a encontrarme a mí mism@ después de ti.
Llevó su tiempo comprender que es lo que me hacía volver y volver… aún sabiendo el duro precio que pagaba por compartir un momento contigo.
Hoy no me arrepiento de nada, se que ambos cumplimos con los roles que pactamos llevar a cabo antes de encarnar… y debo decir que en verdad te luciste, aunque no entiendas aún la profundidad de habernos cruzado.
Hoy comprendo que está en mí la esencia del amor, que no debo buscar fuera lo que ya está dentro.
El amor que conforma mi esencia es ilimitado y es por eso que lo puedo compartir con cada ser de forma indiscriminada.
Realmente sufrí pero también, aprendí a vivir, ya no desde vos, sino desde mí.
¡HOY SOY PRINCIPIO Y FIN!
Hoy lleno mis carencias yo mism@, y cuánto más amor me brindó, más van disminuyendo esos vacíos que antes solían pesar al punto de no sentir que mi vida tuviera realmente un sentido.
Hoy te agradezco infinitamente por ser mi gran maestr@ durante el tiempo que duró nuestro aprendizaje. En verdad hubo amor, pero… el sufrimiento predominó.
Ahora elijo aprender desde el amor y que él sea mi guía, y mientras tu maestro de vida sea el miedo, lo respeto, pero elijo ya no ser parte de tu vida, ni que tú seas parte de la mía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario