Viene de la 1ª Parte.
Hola público, este escrito es continuación del anterior, en el que
estábamos hablando de los opuestos o extremos refiriéndonos a las
personas en sus aspectos físico, psíquico y anímico.
Quiero de jar bien claro que todo lo que conforma este escrito, el
anterior y los posteriores solo son mis ideas al respecto del tema en
cuestión, y que comparto con el propósito de poder ser útil a las
personas que compartan la filosofía y contenido.
Cuando alcanzamos el más alto nivel al que podemos llegar según nuestras
posibilidades, estamos ante nuestro Dios particular en su máxima
manifestación.
El mínimo de frecuencia significa lo contrario, es cuando hemos descendido a lo mas bajo de nuestras emisiones vibratorias, y estamos ofreciendo lo peor de nosotros, es cuando estamos inmersos en nuestras sombras y oscuridad, desde este nivel tenemos mucha dificultad para conectar con nuestra lucidez y nuestros conocimientos, es cuando nuestro pensar y sentir parten de nuestras miserias internas, y cometemos nuestros peores errores, quebrantando las reglas de la convivencia familiar, comunal, social, etc., y también las Leyes de la Vida y la Naturaleza, con lo cual caminamos en dirección a nuestro infierno particular en el sentido figurado, donde nos espera nuestro diablo particular, que con su actuar tan peculiar y propio de su rango y naturaleza, nos impartirá unas lecciones que en lo sucesivo evitaremos no repetir la acción que nos condujo a tal encuentro.
La mayor parte de las formas religiosas nos presentan a un Dios autoritario y hasta cruel en algunos sentidos, le atribuyen cualidades y defectos humanos, premiando al que obedece sin hacer preguntas, (fe ciega) y castigando al que necesita saber lo que hace y el porqué lo hace, (fe verdadera y razonada porque parte del conocer).
Algunas de las formas religiosas oficiales de algunos países, imponen la "fe ciega", para en acuerdo con el régimen político controlar y mover a la sociedad en el sentido y dirección que favorece a intereses comunes entre religión y política, y lo que poco o nada importa es el auténtico sentido y estudio religioso o espiritual, y llevado a la prática en el diario vivir, que es el método de aprendizaje y capacitación que permite al hombre conocerse a sí mismo en sus aspectos físico, psíquico y espiritual, y a través de este auto-conocimiento llegar hasta lo más profundo é intimo de nosotros mismos, que es la morada de nuestro Dios particular, nuestro Dios interno.
Dios no es ninguna figura
mitológica, a la que tenemos que adorar o temer, yo creo que a Esa
Realidad a la que llamamos Dios, y que para cada cual significa Algo
diferente, es como la fuente donde emana sin cesar la Energía Amor Vida,
causa y origen de todo lo que es, ha sido y será, y todo y todos los
que formamos parte de La Creación, portamos en todas y cada una de
nuestras
naturalezas la Esencia de nuestra Fuente Creadora, o nuestro Dios. o
como la queramos llamar, por eso a Dios hay que buscarlo en nuestro
interior caminando hacia el Amor y la Verdad de nosotros mismos. Continúa en la 3ª parte donde abundaremos sobre nuestro diablo. Saludos.
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