En
mi opinión, para ciertas personas que tienen dificultades para poner en
marcha sus ideas y proyectos, y para otras que dejan pasar el tiempo
mientras esperan tener la fuerza o las ganas suficientes para afrontar
los asuntos importantes de su vida, o para las que sienten una apatía y
desgana casi crónicas, y para quienes tienen la dificultad de la falta
de decisión y eso les lleva a un estado similar a la ansiedad o la
depresión, les conviene estar MUY MOTIVADAS para ponerse en marcha y
hacer lo que quieren hacer o lo que tienen que hacer.
Esa
motivación no siempre surge espontáneamente, y a veces es necesario
AUTOMOTIVARSE para hacer cosas, incluso OBLIGARSE si hay falta de ganas
espontáneas y naturales.
Hemos
podido comprobar que a veces NOS TENEMOS QUE OBLIGAR a hacer algo
partiendo de no tener ganas, casi ni deseo, pero cuando vemos el
resultado de eso que nos ha requerido esfuerzo iniciarlo… nos queda una
agradable satisfacción que compensa, sobradamente, el esfuerzo. Si hemos
tenido ocasión de vivir esta experiencia, deberíamos sentirnos más
convencidos de la eficacia de OBLIGARSE y hacerlo más a menudo.
A
mí, esa desgana me aparece algunas veces. Y me obligo, por supuesto.
Los primeros minutos me cuestan. La tentación de dejarlo está presente y
con fuerza, e insiste. Mi voluntad tambalea pero yo la sostengo. Saco
de no sé dónde una obstinación en que tengo que hacerlo, y lo hago. Al
rato, lo que esté haciendo me absorbe de tal modo, y me satisface tanto,
que la desgana no tiene más remedio que retirarse vencida y una mueca
de satisfacción ocupa mi boca y mi mirada durante un largo tiempo.
La OBLIGACIÓN está claro en qué consiste: en imponerse hacer algo que no apetece hacer.
La
AUTOMOTIVACIÓN consiste en desarrollar la habilidad de influir en el
propio estado de ánimo. Es aportarse uno mismo las razones y el
entusiasmo para tener un determinado comportamiento, una forma de ser y
de actuar, una determinación que lleva a implicarse a fondo y con ganas
en lo que uno tenga que hacer o lo que desee hacer.
La
AUTOMOTIVACIÓN se compone de esperanza y fe en uno mismo. Ha de nacer y
desarrollarse en nuestro interior más combativo, porque si es algo que
dejamos sólo en un pensamiento éste se diluirá cada vez que la mente
esté pensando en otra cosa, pero si se instaura en el interior, si pasa a
formar parte de la esencia personal, si es un objetivo en el que uno
implica a todas sus partes porque lo siente con toda la intensidad, las
posibilidades de realización serán casi completas.
La
AUTOMOTIVACIÓN requiere, sobre todo, perseverancia, capacidad de
afrontar los inconvenientes y no rendirse nunca. Tener claro que lo que
sigue a cada caída es levantarse y volver a empezar. Es necesario
encontrar un equilibrio en la relación con uno mismo en el que ser
exigente y al mismo tiempo ser comprensivo con las dificultades; ser
consciente de las limitaciones personales mientras que al mismo tiempo
uno se exige –con buenas palabras y una sonrisa- más esfuerzo. Se ha de
recordar que el resultado que se consiga con esa automotivación es el
premio que se va a recibir por el esfuerzo. Y siempre compensa.
Lo
importante es avanzar venciendo la desmotivación. Al principio no son
importantes las grandes zancadas y sí los pequeños pasos. Hay que saber
valorarlos y ponerse una medalla simbólicamente ante cualquier logro,
sea del tamaño que sea. Para ello es necesario ponerse unas metas u
objetivos que sean alcanzables: aspirar a lo imposible solamente nos va a
acarrear frustraciones, y no parar, no aplazar, no desmotivarse. Si es
necesario tener nuevas habilidades, hay que conseguirlas como sea. A
veces funciona ponerse recordatorios -por todos los sitios- de lo que
uno quiere lograr, para no decaer ni olvidarlo.
Por
supuesto que es preferible apasionarse, poner toda la emoción al
servicio del logro, tener las razones y estimulaciones necesarias para
que la tarea sea más agradable y menos costosa, y mantener la fuerza de
voluntad activa del modo que cada uno vea conveniente.
Salir de la zona de confort se convierte en una obligación.
¿Qué te motiva? Mientras más cosas motivadoras encuentres, mejor. Averígualas y ponte en marcha.
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales
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