-El amor corriente no es más que una máscara tras la que se oculta algo más.
-El
amor auténtico es un fenómeno completamente diferente. El amor
corriente es una demanda; el amor auténtico es compartir: no conoce el
pedir; conoce la alegría de dar.
-El
amor corriente pretende muchas cosas. El amor auténtico no es
pretencioso; simplemente es. El amor corriente es casi enfermizo,
empalagoso, afectado, lo que llamas "amorcito" es enfermizo, es como una
especie de malestar. El amor auténtico es un alimento, refuerza tu
alma.
-El amor corriente alimenta tu ego; no tu yo real, sino tu falso yo.
-Lo falso sólo alimenta lo falso, recuerda, y lo real, lo real.
-Conviértete
en siervo del amor auténtico; esto significa convertirse en siervo del
amor en su mas extrema pureza. -Da,
comparte aquello que tienes; comparte y disfruta el hecho de compartir.
-No lo hagas como si fuera un deber, porque entonces perderá toda la alegría.
-Tampoco
sientas que estás complaciendo al otro; nunca, ni por un instante. El
amor nunca complace. De hecho, por el contrario, cuando alguien recibe
tu amor, tú eres el que te sientes complacido. El amor se siente
agradecido de haber sido recibido.
-El
amor nunca espera ser recompensado; ni siquiera que le den las gracias.
Si llega el agradecimiento de la otra parte, el amor siempre se
sorprende; pero es una sorpresa dichosa,porque no había expectativas.
-No
puedes frustrar el amor auténtico, porque no va precedido de
expectativas. Y no puedes saciar el falso amor; porque está tan basado
en la expectativa que cualquier cosa que se haga se queda corta. Tiene
demasiadas expectativas; nadie puede cumplirlas. Por tanto, el falso
amor produce siempre frustración, y el amor auténtico, realización.
-Cuando
digo: «Conviértete en siervo del amor», no quiero decir que te
conviertas en siervo de la persona a la que amas; en absoluto. No quiero
decir que te conviertas en siervo de un amante. Quiero decir que te
conviertas en siervo del amor. Habría que adorar la simple idea del
amor. Tu amante no es sino una de las mil formas de esta simple idea, y
la existencia no contiene más que millones de formas de esa simple idea.
La flor es una idea, una forma; la luna, otra; tu amante, otra más ...;
tu hijo, tu madre, tu padre, todos ellos son formas, todos ellos son
olas en el oceano del amor.
- Pero nunca te conviertas en el siervo de un amante. Recuerda siempre que tu amante no es más que una minúscula expresión.
-OSHO - Amor, libertad, Soledad.
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