miércoles, 18 de enero de 2023

SOBRE EL RESPETO (Por José Miranda)

  Hola queridas gentes, hoy me apetece hablar del respeto, porque según lo que veo y aprecio creo que no hemos comprendido lo suficiente su significado, tanto a pié de calle como en las publicaciones de los diferentes medios, el nivel de respeto hacia los demás, y sobre todo a las diferencias ajenas, deja bastante que desear, muchas somos las personas que al hablar lo hacemos como si fuésemos los poseedores de la única verdad, y arrojamos aires de menosprecio y descrédito a las ideas, criterios o formas de ser de otras personas, por el solo hecho de que no coinciden con nuestros postulados de verdad, conceptos, filosofía de vida y demás. 

Son muchas las veces que hemos afirmado que cada persona es diferente a cualquier otra, y como consecuencia su forma de percibir, interpretar y conceptuar también lo es, sobre la misma realidad dos o mas personas pueden tener opiniones diferentes incluso opuestas, y todas constituyen una realidad respetable aunque no se comparta.

 Yo conozco a algunas personas que bajo ningún concepto admito en mi círculo de amistades, pero las respeto porque comprendo que todo es como debe ser y está donde debe de estar, cuando una persona existe con su forma exclusiva de ser y comportarse, es porque cumple con su cometido, ya sea para bien del conjunto o como ejemplo de lo que nunca se debe de hacer.

 Si en verdad creemos en un Dios hemos de aceptar todas sus creaciones y a todos sus hijos, y por otro lado nunca hemos de olvidar que estamos asistiendo a la “escuela de la vida” en la que hay alumnos de todos los niveles y tratando diferentes asignaturas del conocimiento o formación espiritual, y es lógico que no podamos comprender y estar de acuerdo con muchos de nuestros compañeros de clase.

 Algunas de las enseñanzas que hemos de recibir es a través de ejemplos observados en la sociedad o vividos en relación a otras personas, y para que se produzcan las circunstancias y situaciones propicias, es necesario que existan las personas con su forma de ser y perfiles de comportamiento adecuados a las escenas que se han de producir, y es en estos casos cuando en vez de extraer el conocimiento que encierra la escena, nos pronunciamos en contra de los actores en vez de respetarlos y agradecer su actuación que aconteció ante nosotros para que aprendiéramos algo en relación a la vida y las relaciones personales.

 Una cosa es amarse a si mismo, y otra cosa estar super enamorado o fascinado de sí mismo, el amor es lúcido, y el enamoramiento y la fascinación es ciego y torpe, respetemos y aceptemos a todo y a todos aunque a la hora de elegir amistades o asociarse, lo hagamos con quien nos apetezca o creamos conveniente. hasta aquí las ideas del momento, saludos.

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