¿SOY FELIZ?, esta pregunta, tan poco usada, necesita una atención
especial porque su respuesta es la base sobre la que descansa la forma
de estar en la vida y de aceptarla.
La pregunta no es ¿Tengo
felicidad?, no es ¿Estoy feliz?, no es ¿Me siento feliz?, porque todas
ellas se refieren a un momento concreto, al momento finito en que está
haciendo la pregunta.
La pregunta es ¿SOY FELIZ?, como forma
instantánea y cotidiana, como naturaleza, a todas horas, en cualquier
situación. Desde dentro y adentro. Sin necesidad de recurrir a lo
artificioso y lo externo. Sin tomar unas copas, sin payaso enfrente, sin
huida hacia lo conocido.
La pregunta es si soy feliz sin
perseguir ilusiones, sin usar mentiras excitantes, sin utilizar momentos
de fuga. Si soy feliz a pesar de estar solo, dentro, encerrado o
ausente. Si puedo gritar sin mentir SOY FELIZ.
Uno puede estar en un momento muy serio y al mismo tiempo ser totalmente feliz.
Felicidad no es sinónimo de risa ni de sonrisa.
Se puede ser feliz en cualquier situación independientemente del entorno, incluso a pesar del entorno.
Lo importante es Ser Feliz, porque se refiere a algo intrínseco y no cambiante en función de las circunstancias.
Entiendo que es una obligación de cada persona eso de Ser Feliz. No es el deber, ni s el derecho: es la obligación.
En mi concepto de Dios no cabe Uno que dé vida a sus criaturas para
sufrir. No hay padre que no desee la felicidad para sus hijos. Uno debe
encontrar dentro de sí ese aspecto que Es Feliz porque lo comprende
todo; ese espacio en el que todo es claridad, confianza y seguridad, en
el cual está instalada la felicidad; ese sentimiento de radiante
serenidad que, en alguna parte, nos habita.
Si uno se convence de
la posibilidad de ser feliz siempre, conseguirlo es ya su
responsabilidad, porque ya no puede esconderse detrás de la mentira que
dice que es imposible y que esa bendición le corresponde solamente a los
otros.
He descubierto que sólo la felicidad te permite ser libre
y que sólo la libertad te hace feliz, y entender esto es de absoluta
necesidad, porque si no lo entiendo tal como es, me veré haciendo todo
en función de encontrar la felicidad: buscaré ganar más dinero porque
creeré que así seré feliz; ansiaré una casa más grande porque creeré que
así seré feliz; querré con desesperación otro coche mejor porque creeré
que así seré feliz; trataré de comprar amigos, a cualquier precio,
porque creeré que así seré feliz… yo he de ser feliz por mí, y al serlo,
me expresaré feliz en soledad, en compañía, en los mejores y en los
peores momentos, de día, de noche…
Por tanto, si reencuentro
dentro de mí la felicidad, poco me tiene que importar los breves
momentos de sufrimiento mal entendido, las noches oscuras –a las que
siempre sigue un amanecer-, las lecciones de la vida que no entiendo, lo
que me hagan o que me digan…
¿Soy feliz?... ¿Aun cuando no me
salen las cosas como yo quisiera?... Aun cuando estoy triste, ¿Soy
feliz?... La diferencia entre tener felicidad, estar feliz y ser feliz
es notable, y debo hacer bien la pregunta, para no conformarme con una
respuesta que no corresponde a la pregunta.
Tener felicidad se
refiere a una posesión, y como todo lo que se tiene, se puede perder.
Estar feliz se refiere a un momento concreto en que uno está en ese
sitio que uno siente lo feliz. Pero no es suficiente. Lo que tengo que
hacer es Ser Feliz. Ser, porque al ser, ya no dependo de nada ajeno a
mí.
Si el Ser que cada uno somos es Feliz, actuará así en todo
momento y no habrá que estar pendiente de qué pasa fuera de uno; se
respirará feliz, sé dormirá feliz, y uno se pondrá en contacto con la
vida de forma feliz. Uno será feliz.
La Felicidad lo merece todo. Hasta nuestra dedicación constante e incondicional para lograr que se instale de continuo.
Te dejo con tus reflexiones…
viernes, 11 de agosto de 2023
¿SOY FELIZ? (Por Emma Fernandez)
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