martes, 12 de septiembre de 2023

ALGO SOBRE ESPIRITUALIDAD 1ª Parte (Por José Miranda)

 

  Buenos días queridas gentes, ¿Qué os parece si hablamos hoy sobre espiritualidad? Yo no me considero muy espiritualizado, pero desde mi nivel voy a opinar, porque tratándose de un proceso muy lento y que requiere de mucha dedicación y todo ello bajo la dirección de la batuta llamada Amor y buen hacer, hay personas que de un día para otro se creen de lo más espirituales, y establecen diferencias entre las demás personas, los dividen entre los que son, y los que no son, los de la vertical, y los de la horizontal, los elegidos, y los otros, personas selectas, y los del montón, etc. etc. y otra vez etc.
 
Hace mucho tiempo conocí a un herrero y me gustaba mucho verlo trabajar, era un verdadero artista en lo suyo, de una barra de hierro o acero hacía cosas increíbles, pero para trabajar el acero y darle la forma pretendida, primero tiene que pasar por la fragua, y a base de calor perdía su rigidez, su consistencia y ello permitía el darle el grosor, forma y figura, y después mediante otra técnica y proceso le devolvía su temple y su consistencia según el uso destinado.
 
Ayer estuve conversando con una persona que se considera de lo más espiritual, y ese nivel tan elevado lo ha conseguido en un tiempo record, según él a través de técnicas esotéricas y de otras culturas, pero hablaba con aires de menosprecio del resto de personas que no compartían su ideología y visión espiritual, aseguraba de forma rígida que solo había un camino hacia la luz, “el suyo” el resto pertenecemos al colectivo que nos entregamos al “ego” y despreciamos los preciados dones de la espiritualidad.
 
En la red social también existen personas que se adjudican grandes niveles de espiritualidad, y en verdad a mí no me acaban de convencer, porque lo que he vivido y experimentado es que a más alto nivel, se cuenta con más humildad y sencillez, creo que el verdadero iluminado no necesita hacerse destacar ni tirarse flores, y mucho menos ese interés por convencer a otros de su alto nivel, entre otras muchas cosas porque para él es un estado normal y de lo más natural, el viento no intenta ni necesita convencer a nadie de que es el viento, es lo que es.
 
Pienso que al igual que aquel trozo de hierro o acero que el herrero transformaba en una obra realizada, tenía que pasar por la fragua, el yunque y el martillo para darle la forma y consistencia adecuada, las personas tenemos que pasar por la vida y todos los niveles de dificultad y desafíos del diario, para al final haber realizado nuestra obra particular de espiritualización, pero han de cumplirse los procesos y estos llevan su tiempo, si yo planto un árbol, antes de recolectar la fruta tienen que cumplirse los procesos estipulados por la Naturaleza, y las prisas no valen.
 
Cmo considero que este tema es sumamente importante e ilimitado, continúo en la 2ª Parte en la que intentaré demostrar que todos sin excepción somos espirituales. Un saludo.

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