Hola
gentes, vamos a continuar con el tema que tenemos
en cuestión sobre mis ideas acerca de la espiritualidad, y al término de
la 1ª parte se
prometía
demostrar que todos sin excepción somos espirituales, y es así como
pienso y
siento, ocurre que lo que nos diferencia de unos a otros es el tiempo
que llevamos asistiendo a la "escuela de la vida" y nuestro
nivel conseguido de progreso y evolución, o conciencia despierta, etc.
Cuando decimos que alguien es muy espiritual, y otro alguien no lo es, entiendo que nos referimos al nivel en el que ambos se encuentran, si alguien acaba de empezar estará envuelto en sus energías de egoísmo y su comportamiento estará orientado al beneficio y satisfacciones propias, y la hermandad posiblemente aún no sabe que existe, y el Ser que lleva mucho camino recorrido, lo aprendido y experimentado hace que sienta al resto de Seres como la prolongación de sí mismo, y su comportamiento se rige por los principios de hermandad, fraternidad etc.
En casi todas mis publicaciones ratifico que este
nuestro mundo es una escuela de aprendizaje y capacitación espiritual, y ofrece
un escenario y otras condiciones únicas para impartir y recibir ciertas y
específicas enseñanzas que el Ser necesita.
Todos los Seres que visitamos este mundo es por la
misma necesidad o motivo, para ejercitarnos en el conocimiento y práctica del
Amor y la Verdad, y también el conjunto de energías y frecuencias en forma de Leyes Universales que rigen, ordenan
y controlan este y otros mundos y a nosotros en la condición de humanos, con lo cual queda
muy claro que todos sin excepción somos estudiantes espirituales asistiendo a
las clases que imparte la “escuela de la vida”.
Aunque
de forma circunstancial somos personas humanas,
en nuestra realidad trascendental somos Seres Espirituales recibiendo
nuestra
formación espiritual en esta específica “escuela”, y todo lo expuesto
expresa
con rotundidad que todos somos espirituales aunque nuestros
comportamientos
sean muy diferentes y a veces hasta opuestos, y tales diferencias vuelvo
a repetir para que se entienda bien, que se deben al nivel en el que
cada uno de
nosotros nos encontramos dentro del proceso, y a la especialidad elegida
dentro
del Conocimiento Universal, que establece diferencias de contenido,
itinerario y dirección,
por eso cada cual tiene su propio sendero en el caminar de la Vida.
Al principio de la 1ª parte exponía mi admiración por
la labor de mi conocido herrero, que de una barra de acero en bruto, a base de
fragua y golpes de martillo sobre el yunque, le daba grosor y forma
consiguiendo una obra terminada, en cada momento del proceso el acero presenta
forma, aspecto y condiciones diferentes, porque con cada sección de fragua, y cada
martillazo se producen diferencias.
Cuando llegamos por primera vez a este mundo somos como
la barra de acero en bruto, entiendo que la fragua es la acción de todo lo
Divino que por efecto de la calidez del Amor nos hace más flexibles, para que los golpes de
la diaria convivencia humana, sobre el yunque que representa la vida en sus múltiples
escenarios, nos permita conseguir realidad y forma encaminada en el sentido y dirección
hacia el final de nuestro proyecto de realización espiritual.
Creo
que ha quedado muy claro lo que intento dar a entender, y sería
magnífico que se entendiera porque a diario leo procedente de personas
que se consideran muy espirituales, diferenciar entre los que son, y los
que no son, los del espíritu y los de la materia, y otras
calificaciones por el estilo que lo único que a mi entender demuestran
es que no hemos entendido el concepto espiritual.
Son mis ideas nada más, un saludo.
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