domingo, 3 de septiembre de 2023

NUNCA UN VIAJE HA VALIDO TANTO LA PENA (Por Pablo Martinez)

 

 Cientos y cientos de siglos, miles y miles de años me contemplan, todo registrado en la gran memoria universal de la naturaleza, como si fuesen una variedad y cantidad colosal de películas sobre el viaje de mi espíritu, de mi alma, a través de todos los tiempos conocidos y tambien desconocidos para el saber humano.
Me hallo en este momento, en el día 30 de Agosto del año 2023 de la era cristiana, en el siglo 21, y mi alma sigue viajando en el espacio, en el tiempo, y en las distintas dimensiones de la Creación, de la naturaleza.
Después de esta nueva "pelicula" o experiencia, estoy convencido que retornaré a la dimensión que por derecho, o por naturaleza, o por el alma y la conciencia que haya conseguido despertar, me corresponda.
Es como volver a tu verdadero hogar. Después de que mi alma errante vuelva a descansar, a saborear la paz divina, la felicidad más inefable, proseguirá quien sabe cuando, en el camino que me ha traído hasta aquí, el largo viaje para reconocer en mi, la unidad, eliminar, desintegrar la división, la separación que en éstos momentos aún existe dentro de mi.
Es debido a toda esa multiplicidad de aspectos psicológicos, que no reconocemos la unidad que se manifiesta tambien desde siempre dentro de nosotros.
Debemos desarrollar con la técnica de la meditación, y tambien en el diario vivir, las fantásticas facultades de la imaginación, la inspiración y la intuición, para investigar el origen de cada pensamiento y su correspondiente emoción, investigar su forma de reaccionar, de actuar, de manifestarse, no sólo hacia el exterior sino tambien en nuestro interior.
Si nos remontamos al principio, al origen, todo comenzó con el pensamiento, con un pensamiento que cobró fuerza, se hizo una costumbre, un hábito, para pasar a tener una fracción de nuestra esencia como encapsulada, embotellada, completamente identificada con ese pensamiento errático, hasta perder su autoconsciencia, el recuerdo de su verdadera identidad, la memoria de su auténtica naturaleza.
Y sigue ocurriendo, se sigue repitiendo que todo empieza por un pensamiento, que encadena toda la secuencia de pasos para generar un elemento psicológico más, dentro de esta multiplicidad ya existente, para generar más división, más separación, más conflicto. Este nuevo elemento está dotado como todos los demás, de mente, de emoción, de cuerpo físico, el nuestro, de deseo y de voluntad.
Esto nos indica claramente por que el viaje del alma, el camino a recorrer, se hace tan largo, por que implica un trabajo interior tan exigente y disciplinado, por que supone tener una humildad a prueba de orgullos de todo tipo, de endiosarse, de creerse y presumir de haber llegado a la iluminación. Se dice que hace falta mucha humildad para llegar a la iluminación, a la maestria, y después de haberla alcanzado hace falta todavía más humildad.
Nuestro Ser está ahí para conseguirlo, pero nosotros tenemos que estar a la altura, porque sino el despertar de la conciencia, quedará para los pocos que desarrollen esa voluntad y esa humildad necesarias para el despertar de la conciencia.
Amigos míos, nunca un viaje ha valido tanto la pena, ser uno con nuestro Ser, algo indescriptible para el entendimiento humano.

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