La
vida siempre te llevará hacia dentro. A que dejes de mirar fuera y
mires en ti. Tal vez tengas que chocarte una y otra vez con las
ilusiones del afuera, pero, finalmente, no te quedará más remedio que
volver a ti. Y reconocer en tu interior la Fuente, el origen, el
fundamento de todo.
Tendrás
que parar. Dejar de ser un vagabundo en busca de felicidad, de amor, de
cariño, de aceptación, de comprensión, de escucha… Esa búsqueda
interminable tendrá que parar algún día. Porque nunca encontrarás nada
que te satisfaga durante demasiado tiempo. Tus heridas seguirán
abiertas. Tu sed de amor y aceptación cada vez será mayor… ¿Aún no
comprendes que no es fuera? ¿Aún no comprendes que “fuera” es el reflejo
de “dentro”? ¿Aún no ves que mientras lo de dentro no esté en
equilibrio, lo de fuera seguirá siendo un caos?
En
ti se halla la clave. En tu amor. En tu aceptación. En tu comprensión.
La vida te llevará mil y una veces al punto de partida, hasta que lo
comprendas. De nada te servirá seguir jugando al juego de las culpas. De
los malos y buenos. De la mala suerte… Siempre volverás adonde antes. A
ti mismo. Sin nada ni nadie alrededor que pueda llenar tu vacío y tu
desesperación. Hasta que descubras que eres TÚ lo que tanto habías
buscado… 
.
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