Ama a tus enemigos
Si alguna gente altera tu vida hasta el punto de sacarte de quicio es que le has entregado tu poder y se hace imprescindible que lo recuperes cuanto antes.
Si te altera es que te sirve de reflejo y que manifiesta alguna de tus características inconscientes que no aceptas en tu vida. El ladrón no puede aceptar que otros le roben. Y, si lo hace, minimizando el daño ético que su acción causa en el entorno, entonces no soportará la mentira y estará dispuesto a morir por la verdad.
Para que dos sean incompatibles cada uno ha de tener pendiente lo que el otro refleja y entonces se convierten en maestros mutuos. Esto es lo que significa “amar a vuestros enemigos”, amar lo que ellos reflejan y que no soportamos en nosotros mismos, sólo así podemos de manera digna “amar al prójimo como a nosotros mismos”.
El desafío es mantenerte en equilibrio ante cualquiera de las manifestaciones duales de la existencia, sin perder el centro, con serenidad y sobriedad, pero también con sentimiento de unidad y valorando la oportunidad espiritual que la situación te ofrece.
Emilio Fiel.
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