No creo en el radicalismo, y no creo en ser fanático de una manera, un camino o un maestro.
He visto este radicalismo y fanatismo en muchas comunidades religiosas
tradicionales, y también lo he visto esto en las comunidades del
movimiento de la nueva era. Está en todas partes, los humanos tendemos a
apoyarnos en él, tal vez como una forma de sentirnos seguros y en
control.
Y la razón es la siguiente:
Al principio, cuando comencé a buscar, solía creer que las personas en
el desarrollo espiritual y personal siempre caminaban su discurso.
También solía pensar que una vez que encontrabas la manera o la
ideología correcta, era eso y ya.
Por dicha, gracias al hecho de observarme a mí misma y a otros y después
de más de 15 años de ser una estudiante con mucha sed de sabiduría, he
aprendido:
-Que no todas las personas que predican una verdad, la viven, y todo
bien (al final todos hacemos lo mejor que podemos con lo que tenemos),
pero es una conciencia muy útil para tener en cuenta.
-Que no hay solo una forma, un camino o una ideología pueda llevarte a
la verdad. Alguien dijo: "cuando te apegas a las formas para llevarte a
la verdad, encontrarás formas pero no la verdad".
-Que necesitas de usar tu discernimiento, para no engañarte llamando a
algo "espiritual" cuando en realidad es nuestro ego enmascarando
nuestras sombras.
-Que no hay nada que arreglar. Somos seres en constante evolución que
hemos elegido un camino único para evolucionar en esta realidad
tridimensional. (* Esta lección es difícil de tragar ya que el mundo nos
condicionó a creer que estamos dañados)
-Que no hay atajos en este viaje, como dice el dicho zen: "antes de la
iluminación, cortas la madera y transportas el agua, y después de la
iluminación, cortas la madera y transportas el agua".
Entonces ... ¿cuáles han sido mis mayores lecciones hasta ahora? ...
Apúntale siempre a la INTEGRACIÓN, LA REVERENCIA Y EL DISCERNIMIENTO.
Sin juicio, sin culpa, sin vergüenza.
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