Hola
gentes, ¿Os consideráis personas elegantes o nó? Pues por lo que yo he
observado no hay mucha gente que reconozca su "elegancia" pero sin
lugar a dudas que todos poseemos una parte de ella de alguna de
las muchas formas que emplea para su manifestación, y es por eso que voy a
opinar sobre el concepto “elegancia”, naturalmente voy a dar mi versión,
que de seguro va a diferir un poco o un mucho de las versiones populares y oficiales.
Es
curioso, que de las muchas veces que oí hablar de elegancia, casi
siempre se referían a las formas, a la apariencia elaborada según
cánones, modas, competencias, comparaciones, protocolos y montajes orientados al ese sofisticado "glamour" solo disponible para unos pocos.
En
los anuncios que se refieren a la elegancia, vemos casi siempre a
actores o actrices muy famosos con cuerpos esculturales, y sofisticados atuendos,
todo ello rodeado de un clima mas o menos sensual, insinuante, seductor y alguna otra cosa más, la “elegancia” la han encasillado,
limitado, y utilizado para fines comerciales y fomentar el exclusivismo y
el separatismo.
Por
un lado están los que su economía les permite acceso a ese mundillo y
pueden optar a ese montaje bajo el nombre de elegancia, y por otro los que su
economía limita toda posibilidad de vestir esos ropajes y resto de
enseres y atuendos imprescindibles para obtener el título de persona
elegante. ¡Que pena! Con lo bonita que es la elegancia y que solo unos
pocos puedan optar a sentirse elegantes, aunque sea por un día o un momento.
Yo
creo y siento que la elegancia es mucho mas que una forma de vestir, protocolos estudiados o pertenecer a los niveles sociales donde por el solo hecho de estar junto a otras personas de alto "copete" ya nos otorgan ese galardón, pienso que la elegancia forma parte de todo lo vello y hermoso de este
mundo y de la propia vida, y se manifiesta a través del fondo y de
infinitas formas y modos a través de todas las personas, animales,
plantas y resto de realidades y formas que en su conjunto conforman la Madre
Naturaleza.
Lo que ocurre es que no podemos identificarla por muchas
razones, y las dos principales son: Que estamos programados por el "consumo" y otras filosofías que conceden valores especiales a las personas "famosas" o con grandes fortunas para así hacer distinciones y asignar categorías entre clases sociales.
Falta de claridad mental, anímica, sensibilidad y amor, y que
llevamos nuestra mente cerrada y condicionada a lo que nos han inculcado y hemos aprendido
acerca del tema en cuestión, a partir de los anuncios y otras formas de adoctrinamiento, y al no contar con apertura de espacio para apreciarla a
través de otras formas y maneras, y aún mas importante, a través del
"fondo", nos es muy difícil el poder identificar esa elegancia que en
muchas ocasiones nos rodea por todas partes, utilizando para su
manifestación todas las posibilidades que cada circunstancia, situación,
lugar etc., le ofrece.
Hay
palabras elegantes, miradas elegantes, posturas elegantes, ideas
elegantes, comportamientos elegantes, amores elegantes, hay elegancia en
los hermosos valles, en el almendro florido, en la belleza y el perfume
de una rosa, de un clavel, hay elegancia en el majestuoso roble del
bosque, en el fresco y vello amanecer, en el atardecer, en la lluvia, en
el rayo, en el trueno, hay elegancia por todas partes, y elegancia
natural, de la que no está estereotipada ni adulterada para usarla como negocio, esas formas de elegancia no cuestan dinero, ni dependen
de la valoración del "iluminado" de turno que por cuantiosas sumas de dinero nos dice lo que debemos o no debemos de hacer y al que nosotros obedecemos como fieles "borregos", y ni tampoco se necesitan atuendos
específicos de altos coste económicos ni otros disparates por el estilo.
Como
no podía ser de otra manera, el consumismo intenta adueñarse de la
exclusiva de lo que es elegante y lo que no, porque ello le brinda
cuantiosos beneficios, y ahora el que se quiera apuntar al bando de la
elegancia, tiene que claudicar y hacer lo que los entendidos y bien pagados en
"elegancia financiera" estipulen, y todo ello bajo la "batuta" del Director del consumo.
Yo
me he apuntado a la elegancia Sencilla y Natural, no es famosa pero es
muy sana e ingenua, y podré ser elegante de por siempre aunque mi cuenta
bancaria no goce de buena salud, la mayor expresión y manifestación de
la elegancia, es el Amor, sentido en el corazón, y manifestado mediante
la práctica del bien hacia todo y hacia todos, de forma desinteresada y sin discriminación, y la sabia y poderosa ingenuidad.
Tu
eres elegante, creetelo de una vez, al margen de que la gente lo aprecie o se entere o no, eres una exclusiva en la CREACIÓN, no existe otro igual, la verdadera
elegancia no tiene forma, es abstracta, inexplicable, mágica, cuando la descubres te toca el
corazón y te emociona sin que sepas o puedas, en casos extremos puedes llegar a hacerte "pipí" y "caca" sin que puedas explicarlo, ten presente siempre que
cada cual puede hablar, berrear o rebuznar lo que quiera, tu decides lo que quieres o te conviene escuchar, abre tus oídos y corazón a aquello que te haga sentir bien y te aporte sabiduría que es otra forma de elegancia. Un saludo.
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