Mantener el ánimo arriba es importante para mejorar en una enfermedad y en cualquier otra situación.
Por mucho que queramos es difícil mantener el buen estado de ánimo
todos los días. No es que seamos personas antipáticas o malhumoradas,
pero para que las cosas ocurran de forma aceptable, es necesario
convencerse de que todo no está bajo nuestro control. Cuántas veces las
palabras son tan sencillas de pronunciar y tan difíciles de cumplir. Son
situaciones que se nos escapan a nuestro control.
Tenemos que convencernos que hoy en día todo lo que nos ocurre no es
responsabilidad nuestra, no olvidemos que existen elementos que, aunque
no queramos es imposible poder controlarlos. Deberíamos empezar por
entender que todos tenemos la opción de tener un mal día. Aceptando
“esta” actitud permanente para todos.
Es fácil reconocer que todos no somos iguales, y que cada uno tiene un límite, ya sea por paciencia, perseverancia, reflexión, respeto, o como le queramos llamar, pero llega un momento que todo aquello se derrumba, y aparece el agotamiento, el mal carácter, siendo quizás un mal entendido el que acaba con nuestro estado de ánimo.
Aunque nos parezca una utopía, la felicidad está siempre presente en nuestra vida, lo que pasa es que nos “entretenemos” con banalidades y no tratamos de bucear en nuestros sentimientos. Solo ellos nos harán ver si podemos superar ese mal humor que continuamente mantenemos. En los tiempos que corren, vivir con armonía no es fácil, pero es imprescindible para gozar de buena salud física y mental.
Muchas veces en el afán de atender los compromisos y sobre todo querer quedar bien con el mundo exterior, nos descuidamos de nuestro mundo interior, haciendo que cada vez se nos haga más perenne nuestro estado de ánimo.
Pensemos que poco podemos hacer “tragándonos” las angustias y los malos modos de los demás. Si somos capaces de transformarlas y convertirlas en situaciones positivas, habremos conseguido las energías suficientes para modificar nuestro buen estado de ánimo.
Mi buen estado de ánimo me hace que no pierda la esperanza. Los milagros ocurren todos los días.
Te recomendamos la visita a la web:
www.proyectopv.org
Recibe un afectuoso saludo.
Es fácil reconocer que todos no somos iguales, y que cada uno tiene un límite, ya sea por paciencia, perseverancia, reflexión, respeto, o como le queramos llamar, pero llega un momento que todo aquello se derrumba, y aparece el agotamiento, el mal carácter, siendo quizás un mal entendido el que acaba con nuestro estado de ánimo.
Aunque nos parezca una utopía, la felicidad está siempre presente en nuestra vida, lo que pasa es que nos “entretenemos” con banalidades y no tratamos de bucear en nuestros sentimientos. Solo ellos nos harán ver si podemos superar ese mal humor que continuamente mantenemos. En los tiempos que corren, vivir con armonía no es fácil, pero es imprescindible para gozar de buena salud física y mental.
Muchas veces en el afán de atender los compromisos y sobre todo querer quedar bien con el mundo exterior, nos descuidamos de nuestro mundo interior, haciendo que cada vez se nos haga más perenne nuestro estado de ánimo.
Pensemos que poco podemos hacer “tragándonos” las angustias y los malos modos de los demás. Si somos capaces de transformarlas y convertirlas en situaciones positivas, habremos conseguido las energías suficientes para modificar nuestro buen estado de ánimo.
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