Buenos
días gentes, vamos a dar comienzo a este nuevo día hablando de la “tolerancia”,
en entradas anteriores hemos versado sobre las diferencias ajenas, el respeto y
muchos otros temas, que aunque todos son diferentes, guardan estrecha relación entre sí.
La tolerancia podríamos definírla como la capacidad de compatibilizar criterios, ideas, formas de conducta y comportamientos ajenos, de forma tal, que garantice la funcionalidad, armonía y puntos de encuentro, esto en cuanto a las relaciones personales, porque la tolerancia está presente en casi todo, son muy pocos los casos en los que no sea necesaria o no esté presente.
En este
escrito nos vamos a referir a su aplicación y efectos en las relaciones personales, y como ocurre con
el resto de las cosas, posee sus límites de correcta aplicación y utilización, mas allá de
esos límites sus efectos pueden ser diferentes y opuestos, tan perjudicial
puede llegar a ser la intolerancia, como una tolerancia extremada fuera de su círculo
correcto de aplicación.
En el
tema de “las diferencias humanas” dejábamos bien claro, que todos sin excepción
poseemos cosas comunes, y otras diferentes o muy diferentes, y como una de las
principales asignaturas de la
Vida es precisamente, el aprender a vivir en familia, comunidad y
sociedad en armonía y sin originar conflictos, la tolerancia se hace imprescindible para compatibilizar formas, caracteres
y programas de vida diferentes entre sí, y buscar puntos de encuentro que
garanticen el bien común y una convivencia lo más armoniosa posible para bien de todo y todos.
La
persona intolerante le resulta muy difícil y complicado el establecer
relaciones, y aún peor el mantenerlas, porque piensa y siente que todo es como
ella lo piensa, lo siente e imagina, y los
demás cree que están en el error, y lucha por imponer sus criterios y formas porque cree
y siente que es lo correcto, la persona intolerante no es mejor ni peor que las
demás, la intolerancia solo es una imperfección más, de las muchas que
poseemos, que una vez que se identifica y supera, se dejan de padecer sus
efectos.
Un gran
numero de los conflictos en la familia, comunidad, sociedad y mundial, son a
causa de la intolerancia, o de una tolerancia mal aplicada fuera de su sitio y
lugar, es por eso que nos interesa dedicar un poquito de nuestro tiempo y
atención a este tema tan sumamente interesante.
La
intolerancia, es a su vez ignorancia, y de una forma sutil también egoísmo, y
resulta muy difícil de identificar y descubrir en propia persona, resulta fácil
descubrirla en los demás, por eso nos enteramos de nuestros errores por
indicación de los demás, y no por nosotros mismos que sería lo oportuno y
conveniente.
Os invito
a reflexionar sobre la tolerancia e intolerancia, y a ser posible, descubrir si estas imperfecciones poseen
propiedades en nuestro particular espacio psicológico. Son mis ideas y formas de conceptuar. Saludos
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