Antes de pasarle algo a tu hijo…
detente un momento.
Pregúntate:
¿Esto que me enseñaron… es lo que quiero que él también cargue?
La vida nos da una oportunidad que nuestros padres no tuvieron:
la de elegir qué continuar…
y qué sanar.
No se trata de culpar.
Se trata de entender.
De abrazar lo que nos hizo bien…
y soltar lo que nos dolió.
Esa es la verdadera evolución:
no repetir por costumbre,
sino sembrar con conciencia.
Porque no estás criando un reflejo de tu pasado.
Estás cultivando el futuro.
-Susana Rangel
No hay comentarios:
Publicar un comentario