En
efecto, el cuerpo del perro ha nacido en ésta dimensión física, sin
embargo, la energía que corre en él, no necesariamente es de aquí.
Podríamos pensar que el perro es un ser menos evolucionado, sin embargo,
esto es una ilusión de nuestro juicio.
La evolución no es proporcional al intelecto, ni a la funcionalidad social; la evolución es un tema del alma y el espíritu.
¿Cuántos
humanos aman como el perro lo hace con su prójimo?, eso se llama
EVOLUCIÓN , aunque no haya una complejidad intelectual.
El perro es maestro del humano en lo que al amor incondicional respecta.
Los
perros vienen a proteger energéticamente a su compañer@ human@ y son
tan nobles que absorben la enfermedad de su compañer@ human@ por amor
cuando están muy conectados desde su Chakra corazón.
Por
eso es tan común que súbitamente un perro se enferme, o que si su
conpañer@ human@ esté en riesgo lo presienta, o que tras la muerte del
humano, él se deje morir.
Porque
vienen con una misión y aunque creamos que uno es quien encuentra al
perro, es al revés; estos llegan en los momentos indicados, se nos
aparecen en la calle y buscan quedarse con nosotros (si es el caso), o
simplemente a través de la sincronía llegan a nuestras vidas.
El
humano puede creer que “escoge” al perrito, pero él a través de su
mirada nos “reconoce” y eso hace que cerebralmente se active la “zona de
empatía” y decidamos “quedarnos” con él.
Los
perros vienen a enseñar el amor incondicional, no juzgan, no critican,
no se ofenden, no almacenan rencor, resentimiento, molestia o tonterías
así.
El perro perdona, ama, juega.
Si
lo abandonamos o maltratamos, comienza a aflorar más la parte genética
de su estructura primitiva de “lobo”, se hacen agresivos, desconfiados,
etc, pero el cariño y el cuidado (aunque lleve tiempo) los regresa
nuevamente a su vibración natural de amor incondicional.
Su
constante jadeo, recicla la energía alrededor, absorbe y depura (de
hecho, es su manera de transpirar; no olvidemos que el sudor es una
manera en como el cuerpo saca toxinas).
Obviamente este ejemplo hace referencia al jadeo cuando no es por cansancio, sed o ansiedad.
El
continuo movimiento de su cola, activa y potencia sus primeros chakras
(base y sacro), aumentando el campo vibratorio de la persona. En estos
chakras es donde reside la fuerza vital y la percepción extra sensorial
(no confundir con “tercer ojo”).
Un perro siempre va a elevar la frecuencia emocional del ser humano.
En
las orejas está el chakra coronario (encargado de la conexión cósmica),
por eso son como sus “antenas”. Y en la cola, como ya dijimos, está la
fuerza vital.
Por
“estética” se les suele cortar la cola y las orejas, esto es
equivalente a mutilarlos en el plano energético (aunque se recuperan),
es totalmente innecesario hacerlo.
Adoptar
un maestro perrito es de las acciones más nobles que pueda haber,
“comprarlo” es una manera de conectar con quienes están destinados a
estar en nuestra vida, sin embargo, el vender seres tan maravillosos,
colocarles un precio, los cosifica, se les compra y después se les
menosprecia y abandona.
Solo
si vendieran en millones de dólares a los perros sería positivo, solo
así se comprendería simbólicamente su verdadero valor.
Compartiendo en Amor y Servicio :✿๑✿Sabagdy
No hay comentarios:
Publicar un comentario