No todo el que te sonríe… quiere lo mejor para ti.
Algunas personas dicen:
“Es que se ve buena gente.”
“Jamás pensé que me haría eso.”
“Yo confié porque parecía sincero…”
Y lo que no ven…
es que hay personas que se disfrazan bien.
Que dicen lo que quieres oír.
Que se acercan… no para ayudarte, sino para aprovecharse.
Hay quienes se creen expertos en leer intenciones.
Pero se olvidan de algo:
el peligro no siempre viene gritando,
a veces viene disfrazado de cariño.
Como en la fábula del lobo con piel de oveja.
Un lobo quería atacar al rebaño,
pero sabía que si se acercaba con su apariencia real, las ovejas huirían.
Así que se cubrió con la piel de una oveja,
y se metió entre ellas.
Jugó, convivió, se mostró amable.
Y cuando menos lo esperaban…
atacó.
Nadie lo vio venir.
Porque todos pensaron que era uno de ellos.
Moraleja:
No todo el que te aplaude… te admira.
Y no todo el que te acompaña… lo hace con buenas intenciones.
No vivas con miedo.
Pero tampoco con ingenuidad.
Porque las peores traiciones no vienen de tus enemigos…
vienen de quienes fingen ser tus amigos.
– Susana Rangel
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