Si das esperando recibir algo a cambio, lo único que obtendrás será preocupación, dependencia y ansiedad. Ciertamente, y sobre todo en un primer momento, será magnífico si el otro te corresponde como tú quieres. Pero también puede ser horrible si no te da lo que deseas o si, en el peor de los casos, termina ignorándote. Tu sensación de plenitud no puede depender, pues, de lo que recibes tras dar, sino de la calidad de ese "dar".
Cuando te sientes pleno y das desde tu propia abundancia, simplemente compartiendo tu "regalo" con el otro sin esperar nada, ya estás generando más abundancia, pues sabes y sientes que eres pleno y que no necesitas algo más para "completarte", "llenarte" o cubrir tu vacío interior. Hay una gran diferencia, por ejemplo, entre sonreír esperando otra sonrisa y sonreír porque así lo sientes y deseas expresarlo y "regalarlo". La vibración de necesidad y carencia se transmite a nivel inconsciente y puede ser percibida fácilmente por otras personas, de modo que no es extraño que el otro se aleje o te ignore cuando percibe que, en lugar de darle, lo que estás haciendo es ponerlo en deuda contigo u obligándolo sutilmente a actuar de determinada manera.
El patrón conductual de dar esperando recibir está arraigado en la humanidad desde hace siglos y se basa en una profunda creencia en la escasez, además de indicar una desvalorización personal importante. Tomar conciencia de él, en primer lugar, y comenzar a reconocer nuestra propia valía y abundancia, sin necesidad de depender de la respuesta del otro para sentirnos plenos y satisfechos, puede ayudarnos a ver las cosas de otra manera y a instaurar un nuevo patrón basado en una autoestima sana y en una abundancia que yo ya soy y manifiesto.
Javier López Alhambra
Almas Estelares - Javi López
No hay comentarios:
Publicar un comentario