Tres
vibraciones de frecuencia muy alta que ayudan a elevar nuestro estado
de ánimo y también fortalecen nuestras defensas no solo biológicas sino
en todos los otros cuerpos que tenemos.
Las
tres debemos mantenerlas siempre con nosotros, desde el pequeño detalle
hasta el más grande acontecimiento que se presente. No hay nada mejor
para la vida individual y grupal que estás tres joyas estén vibrando
constantemente.
El miedo, la ira y la angustia contrariamente,
consumen mucha energía, nos debilitan, contaminan el entorno y nos
exponen a cualquier enfermedad del alma o del cuerpo.
Sobre
todo en estos tiempos de cuidado, mantengamos alta nuestra vibración
emitiendo al entorno y al mundo lo mejor que pueda salir de nosotros.
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