martes, 19 de agosto de 2025

LA CULPA AJENA Y EL VICTIMISMO (Por José Miranda)

 

 Hola gentes, ¿va todo bien?, ¿o creéis que podía ir mejor?,  ayer  escuché a alguien en una ponencia, y me ha confirmado algunos de mis conceptos, voy a hacer referencia a alguno de ellos.
 
En muchas ocasiones, cuando algo llega a nuestras vidas y es contrario, o difiere mucho de nuestras necesidades, gustos y preferencias, lo mas normal es pronunciarse en contra de lo que sea, y si procede acto seguido buscar la culpa o el culpable, y por supuesto que vamos a intentar que el culpable sea algo o alguien al margen nuestro, nosotros en la mayoría de los casos nos colocamos el cartel de víctima o perjudicado por aquella acción, acontecimiento, circunstancia, suceso, etc., solemos decir casi siempre: por culpa de...., a causa de..., si no hubiera sucedido aquello, mi vida sería mejor, aquella situación o consejo desvió el rumbo de mi vida, etc.
 
Yo en un pasado practicaba este deporte, pero poco a poco, y en la medida que voy ampliando mis horizontes de conocimiento, he tenido que cambiar de criterio, y el resultado al día de hoy es, que nada de víctimas ni de culpables, por muchos consejos que nos den o cosas que nos digan, la decisión final siempre es nuestra, y si nos equivocamos somos los únicos responsables, el que nos aconsejó posiblemente nos dio aquella idea, posiblemente nos dio lo mejor que poseía aunque no se adaptara a nuestros gustos o necesidades, otra cosa es nuestra forma de reaccionar y llevar a cabo los procesos de actuación y resolución.
 
Siempre que venimos a este mundo, traemos un programa a cumplir, diseñado y estructurado a medida, según nuestras necesidades mas apremiantes de progreso y capacitación, al que se le suele llamar destino, este programa o destino, no es inamovible, tiene un margen de maniobra para que la voluntad y el buen hacer puedan modificar algunas de las condiciones del programa, pero algunas partes del mismo se tienen que cumplir, y eso es algo con lo que no contamos, creemos que somo los dueños y señores de la situación en todo momento y lugar, y que si algo no es como teníamos previsto, o según nuestros gustos, es el momento de contrariarse, ofuscarse y buscar la culpa y culpable y emitir veredicto y condena, pero sobre todo amargarnos el día.
 
Todo cuanto acontece, es porque tenía que acontecer a favor del conjunto o bien común, es la lección que la escuela de la vida nos presenta en ese momento, aquella persona, circunstancia o situación que llegó a nuestra vida, llegó en el justo momento que había de llegar, y para crear circunstancias y situaciones necesarias para el cumplimiento de nuestras programaciones de vida, o destinos, o como le queramos llamar, y aunque nos parezca de lo más descabellado es así, lo que pasa es que hay mucho desconocimiento en relación al tema, y solo aceptamos aquello que nos apetece o complace, pero el motivo por el que estamos en la vida, no es el de satisfacer nuestras apetencias y complacencias, la razón o motivo por el que se nos dio la inteligencia, es para gestionar, improvisar, crear, modificar, solucionar, adaptar, etc., y todo ello a favor del equilibrio, la armonía, el conocer y capacitarse.
 
Y por hoy no hay nada más, hagamos lo que tengamos que hacer, y si es posible aceptándolo, pasándolo bien y sobre todo sin buscar culpas ni culpables que solo nos aportarán problemas de estima y de relación con nosotros mismos y con los demás. Saludos.

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