Un
Maestro, un Iniciado soporta enormes cargas, pero no lo aplastan, pues
las cargas espirituales no son ni pesadas ni sofocantes. Si ustedes
quieren esparcir luz por el mundo, en apariencia se sobrecargan, pero en
realidad se vuelven más ligeros. ¿Por qué? Porque la naturaleza de la
carga es diferente. La naturaleza divina, espiritual de ciertas cargas
en vez de aplastarlos, los levanta. Por tanto, todo depende de las
cargas que ustedes aceptan, cuál es su naturaleza.
Tomemos
el ejemplo de un bloque de piedra: sufre la atracción de la Tierra y
por consiguiente es pesado. Pero si lo alejan suficientemente de la
Tierra para que escape a su atracción, ya no pesa, es ligero, incluso
flota. Así pues, si saben transportar sus cargas más allá del límite de
la atracción terrestre, no solamente ya no pesan sobre ustedes, sino que
estas los levantan como un globo, y ustedes suben... Cuando un Maestro
les pide liberarse, sobreentiende que se liberen de todas las
actividades prosaicas, terrenales, para asumir cargas divinas que los
elevarán.
Omraam Mikhaël Aïvanhov
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