Hola
jóvenes de cualquier edad física, (se puede ser jóven y haber cumplido
muchos años), yo me siento joven y nací hace mucho tiempo pero soy plenamente consciente que mi
realidad es atemporal puesto que no pertenece al tiempo ni al espacio, y
aquí estoy de nuevo dispuesto a contar la historia del día, que en
principio apenas se de qué va a ir, es cuestión de empezar y dejarse
llevar.
Es
posible que tú que has cumplido muchos años, creas que lo de jóvenes no
va contigo, todo es según tu lo creas, nuestro cuerpo cumple años y
envejece porque se rige por las leyes biológicas, nosotros como alma, espíritu y algunas otra realidad no
física, que en sí es nuestra auténtica realidad, cumplimos años y
siglos, y en vez de envejecer, ganamos en belleza, sabiduría, amor, y
muchas otras cosas que nos permiten sentir de por siempre la juventud y
ese frescor renovador que cada día nos llega con la aurora.
Es
justo y necesario el amar, cuidar y disfrutar de nuestro cuerpo, y de
nuestra condición como personas, pero no nos olvidemos de nuestra
verdadera realidad, porque si lo hacemos nos vamos a sentir según el
estado de nuestro cuerpo, y en muchas ocasiones lo vamos a pasar
bastante mal.
Si
yo me siento cuerpo y nada más, si mi cuerpo enferma diré: estoy
enfermo, la enfermedad la he hecho mía, le he dado mi nombre y
apellidos, me siento enfermo con riesgo de desaparecer.
Si
yo soy consciente y sabedor convencido de mi verdadera realidad como Ser Espiritual diré: mi
cuerpo está enfermo, he de cuidarlo y repararlo para seguir existiendo
como persona física, y poder cumplir la misión que me ha traído a este
mundo, en este caso yo no me siento enfermo, y de igual forma cuando mi
cuerpo envejezca, yo no me siento viejo, disfruto de la paz y serenidad
que aporta el conocimiento adquirido y la vejez física.
Cuando
somos capaces de mantenernos conscientes de nuestra realidad
trascendental, no padecemos con las cosas triviales propias de la vida
terrena, sabemos que todo esta contemplado dentro del programa que
tenemos que realizar en la condición de humanos, ( a lo que llamamos
destino) y todo es absolutamente normal, la vida incluye el amor y el
desamor, el placer y el dolor, la alegría y la tristeza, y muchas otras
realidades, tanto en sus extremos como en términos medios, y si queremos
triunfar sobre la vida, tenemos que aceptar todo, y dar la mejor
solución a lo que toque en cada momento.
Pero
alguien nos ha dicho, a través de la televisión u otro medio, que
tenemos derecho a ser felices de continuo y para siempre, y claro para
ser felices tenemos que hacer lo que nos apetezca, porque si nos vemos
obligados a hacer lo que no nos apetece, ya no podemos ser felices,
tenemos que ser guapos y jóvenes, porque si somos feos y viejos, tampoco
podemos ser felices, tenemos que poder hacer lo que nos venga en gana,
sin que nuestro cuerpo enferme, porque si enfermamos tampoco podemos ser
felices, y bla, bla, bla.
Si
queremos que la sonrisa brille siempre en nuestro rostro, y la alegría
en nuestros corazones, no nos olvidemos de nuestra realidad, ni el
motivo por el que estamos por estos mundos, si nos olvidamos y nos identificamos con todo cuanto nos dicen en los diferentes medios, de seguro que lo pasaremos mal porque los modelos de vida sociales están todos estructurados y orientados a las competencias, rivalidades, separatismo y sobre todo a fomentar y servir al "consumo".
Y hasta aquí mi consejo del
día. Procurad ser buena gente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario