Imagina si tienes un bol con agua y le viertes un puñado de sal y lo revuelves, el agua se vuelve imbebible, demasiado salada, no puedes saciar tu sed. Ahora imagina si ese puñado de sal lo lanzas en un río, aunque la sal se disuelve en el río la gente podría seguir bebiendo su agua, no sufre para nada, por qué?
Porque el río es inmenso! Y aunque tires varios puñados de sal, el río no sufre porque continúa siendo inmenso…
Cuando tu corazón es pequeño, las cosas pequeñas te hacen muy infeliz; pero cuando tu corazón es grande o inmenso que incluye a todos, a todos los seres vivos, ya no sufres más, puedes aceptarlo todo. Y esta es la cualidad de la Ecuanimidad, que lo abraza todo…
~ Thich Nath Hanh
Feliz día 
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