Las personas son rápidas para juzgar a los demás, pero lentas para corregirse a sí mismas
Cuando juzgas una situación, acontecimiento o a otra persona, debes
comprender que realmente no eres TU quien está juzgando, sino tu yo
inferior, tu EGO, quien necesita de ese juicio para sentirse separado de
los demás, superior y así reconfortado. Necesita de ese hábito para
existir, y así mantener su autoimagen. Donde los pensamiento negativos y
el miedo son su alimento.
Tu EGO,
muestra su descontento con lo que ocurre, no lo acepta. No acepta el
momento que ha sido creado por y para ti, y mediante el juicio lucha
contra el Universo y compite contra los demás. Si lo permites, o no eres
consciente de ello, cada vez estarás más separado del resto, serás más
pequeño y te sentirás con miedo por que el Mundo parecerá un lugar
hostil. Cuando realmente todo esta unido y conectado por esa sustancia
que se hace llamar AMOR.
Si lo entrenas a ese nivel, no te resultará dificil hacerlo con las personas y situaciones que te encuentres en tu día a día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario