Tu enfermedad no está contra tí. Los dolores que sientes en tu cuerpo
no son castigos; no has hecho nada malo. Tu espíritu no está roto, ni
siquiera en medio de este profundo malestar. Las cosas son tal y como
han de ser.
Hoy estás recibiendo otra invitación -otra más- para ir
más despacio, para bajar el ritmo. Para descansar. Para permanecer fiel
a ti mismo en estos momentos difíciles.
Para toma cada situación tal y como viene. Para encontrarte
con la vida en sus propios términos. Para desprenderte de todo lo
innecesario, incluyendo, tal vez, tu búsqueda de respuestas, de motivos,
de soluciones.
Para replantearte tus prioridades. Para recordar Lo
Que Es Primordial. Para volver la vista hacia el momento presente,
hacia este momento, el único momento que existe, tu verdadero Hogar, el
lugar en el que puedes descansar, tu espacio de conexión...
Para
utilizar tu dolor en lugar de ser utilizado por él. Para encarar las
sensaciones de tu cuerpo con dulzura y curiosidad, sin resistirte a
ellas ni intentar que desaparezcan. Para hundirte profundamente en este
momento, sin intentar escapar de él -y, también, para permitirte querer
escapar de él de vez en cuando-.
Para confiar en la inteligencia de
este cuerpo increíble, en su extraordinaria capacidad para sanar y para
afrontar todo lo que se presenta en su camino.
Para admitir que
estás agotado de luchar y de esforzarte por pretender ser un «yo»,
cansado de intentar encajar, siempre tratando de decir lo correcto,
tener éxito en el mundo, controlarlo todo, intentando incluso no
intentar nada. Lo que anhelas es descansar. Date un respiro.
Despréndete de las palabras «enfermo», «convalesciente», «destrozado»,
«dolorido»; considera esto como un sendero que te llevará a una sanación
mucho más profunda, más allá de lo físico. Es una llamada a la Verdad.
Siempre un comienzo, nunca una derrota.
Jeff Foster
miércoles, 16 de febrero de 2022
TU ENFERMEDAD NO ESTÁ CONTRA TI (Por Jeff Foster)
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