"La gente que aparece en nuestra vida y
con la que estamos de acuerdo y compartimos intereses similares, fáciles
de aceptar, nos enseñan de hecho muy poco. Pero aquellos otros capaces
de sacarnos de quicio y encolerizarnos a la menor provocación son
nuestros verdaderos maestros.
La persona que realmente puede
perturbar tu estado de paz es aquella que te recuerda que no te
encuentras verdaderamente en el estado de paz o iluminación que brota de
la confianza.
En ese momento, esta persona se convierte en tu mejor maestro, y es a ella a quien debieras dar las gracias, porque está en
tu vida.
Cuando llegue el día en que puedas trascender la cólera, la rabia y la
alteración que esa persona parece provocar, y decirle: - Gracias por ser
mi maestro, habrás reconocido a un compañero del alma.
Todo aquel que aparezca en tu vida y pueda sacarte de quicio y hacerte
sentir frenético es un maestro disfrazado de ser manipulador,
desconsiderado, frustrante y no comprensivo.
La paz iluminadora significa que no sólo estás en paz con aquellos que comparten tus intereses y que están de acuerdo contigo,
o con los extraños que van y vienen, sino también con aquellos maestros
que te recuerdan que todavía te queda mucho que hacer para estar en paz
contigo mismo.
Da gracias por todos esos grandes maestros
espirituales que han aparecido en tu vida en forma de hijos, cónyuges
actuales o pasados, vecinos irritantes, compañeros de trabajo, extraños
detestables y otras personas similares, pues ellos te ayudan a
permanecer en estado de paz e iluminación. Te permiten saber día a día
cuánto trabajo te queda realmente por hacer, y en qué aspectos no has
logrado aún dominarte a ti mismo".-
(WAYNE DYER)
miércoles, 2 de agosto de 2023
MIS GRANDES MAESTROS (Por Wayne Dyer)
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