Todos nos sentimos mal de vez en cuando. Hay horas, días, semanas o
incluso meses en los que nuestras fuerzas parecen desaparecer y las
ilusiones se apagan. Momentos en los que solo existe una frase en
nuestra mente: “estoy de bajón”. Parece como si hubiésemos perdido el
rumbo y una ola de desgana muy desagradable nos hubiese atrapado.
Es normal sentirnos mal de vez en cuando. La vida es una continua
aventura con sus días buenos pero también malos, y por supuesto otros
regulares. Pero, ¿qué podemos hacer para solucionarlo?, ¿cómo hacer
desaparecer esa sensación? Saber gestionar los momentos de tristeza nos
aportará esa luz que tanto necesitamos en nuestros días nublados. Veamos
a continuación qué estrategias poner en marcha para combatir esa
tristeza cotidiana.
ESTOY DE BAJÓN: ¿CUÁLES SON LAS MEJORES ESTRATEGIAS?
Existen innumerables libros, artículos y revistas que ofrecen la última
y mejor técnica para sentirnos felices de manera continua y erradicar
para siempre los malos momentos. Sin embargo, la mayoría de ellas no son
realistas o suelen funcionar tan solo a corto plazo.
Por esta
razón, en este artículo hablaré no tanto de técnicas sino de estrategias
para gestionar el malestar que a veces nos invade. Por supuesto, no son
remedios milagrosos, se requiere de esfuerzo, paciencia y de conciencia
emocional para llevarlas a cabo, pero una vez puestas en marcha sus
beneficios se notarán, sobre todo, a largo plazo.
Son las siguientes:
1- ACEPTAR LO QUE ESTÁ OCURRIENDO
Cuando nos viene el pensamiento “estoy de bajón”, la primera reacción
que tenemos es tratar de negarlo, mientras nos distraemos y luchamos
contra esa sensación tan desagradable. Al fin y al cabo, nadie quiere
sentirse triste, ¿por qué habría de aceptar que algo así le está
sucediendo?
El problema con esta estrategia es que en el mundo
de las emociones, todo aquello a lo que nos resistimos tiende a hacerse
más fuerte. Por lo tanto, en general cuando nos “enfadamos” con nosotros
mismos por sentirnos mal, lo único que hacemos es añadir más peso a
nuestro sufrimiento.
Lo cierto es que las emociones están
tratando de mandarnos un mensaje. En realidad, no son más que reacciones
químicas en nuestro cerebro, que nos indican cuándo algo es bueno y
cuándo no. Debido a ello, centrarnos tan solo en las emociones
desagradables fruto de ese estar de bajón, y no en su causa, solo nos
provocará un mayor malestar a largo plazo.
Por ello, la mejor
estrategia cuando nos sintamos mal, es aceptar lo que está ocurriendo y
tratar de descubrir por qué tenemos esas emociones y para qué nos
sirven. Para conseguirlo, una de las mejores formas es practicar algunos
ejercicios de relajación y meditación.
2- CUIDAR EL CUERPO
En muchas ocasiones, cuando nos sentimos de mal humor buscamos la causa
en circunstancias externas o en nuestros pensamientos. Sin embargo, a
veces el origen de nuestro “estoy de bajón” tiene más que ver con la
química de nuestro cuerpo que con aquello que nos ocurre.
Por
ello, para sentirnos bien a largo plazo es fundamental cuidar nuestra
alimentación, ejercicio y descanso. Aunque pueda parecer a primera vista
que estos tres factores no puedan influirnos en nuestros momentos de
“estoy de bajón”, la realidad es que lo hacen mucho más de lo que
pensamos.
3- RODEARSE DE GENTE QUE APRECIAMOS
Según una
gran cantidad de estudios científicos, mejorar nuestras relaciones
sociales tiene un impacto directo sobre nuestra felicidad. Se trata de
uno de los ámbitos más importantes de la vida. Desde las relaciones de
pareja hasta las simples amistades, contar con otras personas en las que
confiemos y que nos hagan sentir apoyados es fundamental para sentirnos
bien.
Una de las estrategias más útiles para nuestros momentos
tristes es salir a socializar con otras personas. Aunque lo más probable
es que en esas circunstancias no nos apetezca nada, tan pronto como
rompamos ese manto de soledad que nos envuelve y entremos en contacto
con alguien a quien apreciamos, nuestro humor mejorará
considerablemente.
Por otro lado, si nos consideramos tímidos,
mejorar nuestras habilidades sociales puede servirnos como catalizador
para sentirnos mejor con nosotros mismos. Así, una vez que confiemos en
nuestra capacidad para conocer gente nueva y conectar con ella,
experimentaremos cómo nuestras épocas de bajón quedan en el pasado.
4- TRABAJAR EN NUESTRAS METAS
La última estrategia tiene que ver con focalizarnos en nuestras metas,
es decir, con no dejar para después nuestros proyectos y objetivos
personales. De hecho, puede que ese malestar proceda de habernos
desconectados de nosotros mismos y necesitemos reforzar el vínculos con
nosotros.
No olvidemos que priorizarnos es importante para
nuestro bienestar. Si nos abandonamos y quedamos en un segundo plano
todo aquello que deseamos hacer es normal que un día nos despertemos con
sentimientos de frustración y fracaso.
Como vemos, es posible
mitigar esa desagradable sensación que a veces nos invade. Tan solo
tenemos que ser conscientes de ella y pensar qué podemos hacer para
solucionarlo.
Alejandro Rodríguez
sábado, 2 de diciembre de 2023
ESTOY DE BAJÓN, ¿COMO AFRONTARLO? (Por Emma Fernandez)
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