Cuando empiezas a quererte tu vida se vuelve suficiente, completa, alegre, con sentido… No todo el mundo estará listo para encontrarte allí y querrán que vuelva la que eras antes: la que conocían, aquella en quien podían influir.
Y entonces, tendrás que alejarte de la gente que no está lista para amarte y con agradecimiento aprender a dejarles ir. Esta no es una actitud de soberbia ni de orgullo, sino de congruencia y amor propio.
Deja esas conversaciones difíciles con gente que no quiere cambiar. Deja de aparecer para aquellos que son indiferentes a tu presencia.
Porque cuanto más tiempo te quedes en esa dinámica, más energía pierdes, más sufrimiento y culpa generas y sin darte cuenta vas perdiendo la cordura.
Deja ir a la gente que no está lista para amarte por tu propio bien. Unos serán olvidados, otros perdonados y a otros les seguirás amando pero desde otra perspectiva, desde otro nivel de compresión, entendimiento y consciencia.
Haz de tu vida un refugio seguro en el que sólo se permita a quienes puedan cuidar, escuchar y conectarse contigo. Recuerda que mereces una amistad real, mereces un compromiso verdadero, mereces relacionarte con personas que están sanas, que son prósperas y vibran en tu frecuencia.
Dejar de darle tu amor y energía a la gente que no está lista para amarte... porque si no lo haces no serás capaz de avanzar, evolucionar ni ser feliz.
Te bendigo con amor
Criss
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